En estos días hemos asistidos a la constatación del doble rasero que el Señor Riesco aplica en función de quién sea el promotor de las propuestas, baste mirar la posición adoptada ante los presupuestos del Estado y ante los de la Junta.
Ante los del Estado se apresuró a criticar las partidas previstas para la autovía a Orense y el AVE, sin el más mínimo reconocimiento a la importante apuesta y esfuerzo inversor para con la Ciudad de la Energía (más de once mil millones de pesetas para el 2009), sin embargo durante los ocho años de gobierno del Señor Aznar no escuchamos de su boca ni una sola palabra acerca de dichas infraestructuras, ¿será que entonces no eran necesarias? o más bien que no convenía porque gobernaba el PP.
La actitud reivindicativa ante las cuentas de Zapatero, se torna en alabanzas ante los presupuestos de la Junta a pesar de que para Ponferrada y El Bierzo descienden con respecto al año 2008 (en sanidad hastael 55%), pero no debemos sorprendernos porque en la Junta gobierna el PP. Por tratarse de los suyos, se olvida de las necesidades de los ciudadanos y la preocupación mostrada en su día por los “campos de fútbol” para sus niños se ha tornado en amnesia ante las necesidades de los alumnos que acuden a los colegios públicos de Flores o las históricas demandas en materia sanitaria, por citar algunos ejemplos.
Se trata de una pequeña muestra ilustrativa de la doble moral que el señor Riesco práctica sin ningún rubor, mostrándose excesivamente sectario y complaciente para con los suyos porque no lo olvidemos, para sobrevivir políticamente no puede incomodar a sus superiores.
Los Ponferradinos merecemos un Alcalde que vele por dar respuesta a las demandas de sus ciudadanos y para ello debe abandonar su docilidad ante lo que provenga de sus correligionarios.