El país ha participado en 52 operaciones de ayuda
Vista aérea del lugar del atentado perpetrado ayer en territorio afgano, en el que murieron dos soldados españoles. i. gómez (efe)
A.E. Madrid
Los conflictos bélicos son siempre sinónimo de muerte, tanto de ciudadanos civiles del país o países implicados en la contienda como de los militares, ya se midan en el campo de batalla o participen en las misiones humanitarias que intentan restablecer el orden social del territorio. Así, un total de 144 militares españoles, incluidos los dos soldados que ayer perdieron la vida en Afganistán, han fallecido desde 1987 en misiones de paz en el extranjero.
Del total de miembros de las Fuerzas Armadas caídos, 87 perecieron en Afganistán desde la llegada de tropas al país asiático en enero de 2002. Los sucesos más graves han sido los accidentes aéreos, que se han cobrado la vida de 79 uniformados (62 en el Yak-42 y 17 en el helicóptero Cougar). Además, otros seis perdieron la vida en una acción de guerra, otro más en un accidente de tráfico y el último de la lista a causa de un infarto de miocardio.
Aunque la participación nacional en misiones de Naciones Unidas comenzó oficialmente en 1989, España había participado anteriormente en alguna iniciativa con carácter esporádico.
De ahí que la cifra oficial de fallecidos desde 1989 sea de 141 militares muertos en misiones del Ministerio de Defensa, pero a ella se añaden otros tres efectivos más que perdieron la vida en una misión de cooperación en Guinea Ecuatorial en 1987.
España ha participado en 52 operaciones de paz y misiones de ayuda, con cerca de 72.000 uniformados miembros de los tres Ejércitos desplegados en cuatro continentes desde finales de la década de los 80.
El Gobierno acordó en diciembre de 2006 limitar a un máximo de 3.000 los militares españoles destacados en el extranjero y, a 16 de septiembre de 2008, la cifra de efectivos desplegados era de 2.813. Actualmente, el Estado participa con militares en cinco misiones de paz: Afganistán, Bosnia, Kosovo, Líbano y Chad-República Democrática del Congo.
El mayor siniestro en la historia de las Fuerzas Armadas tuvo lugar el 26 de mayo de 2003, cuando murieron 62 militares españoles que regresaban de una misión de paz en Afganistán en un avión Yak-42 ucraniano que se estrelló en Trebisonda, Turquía. El 29 de noviembre de 2003, siete soldados que pertenecían al Centro Nacional de Inteligencia murieron en una emboscada en Latifiya (Iraq), cuando regresaban de Bagdad a su base en Nayaf. El 16 de agosto de 2005, 17 más perecieron en Afganistán al estrellarse el helicóptero en el que viajaban cerca de Herat. La mayoría pertenecían a la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat).