Con el atentado de Herat, deberá acallar las críticas de quienes dicen que su debilidad al frente del Ministerio no la hacen merecedora del cargo
La ministra de Defensa, Carme Chacón, durante su comparecencia en Madrid para informar sobre el atentado perpetrado en Afganistán. efe
F.P.Madrid
El asesinato de dos soldados españoles en Afganistán es la primera gran crisis que tendrá que enfrentar Carme Chacón desde que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la eligiera para dirigir la cartera de Defensa. En los siete meses que lleva al frente de las tropas españolas, la ministra ya vivió la muerte de un militar del Ejército. Fue la del legionario colombiano Yeison Felipe Ospina Vélez, fallecido el pasado 15 de junio en un accidente de tráfico en Líbano, al volcar el BMR en el que viajaba. En esta ocasión la tragedia no fue fortuita, como aquélla, y el recrudecimiento de las hostilidades talibán en Afganistán se cobró ayer sus primeras víctimas de la misión española en 2008. Hasta la fecha de hoy ya son 23 los soldados fallecidos en dicho territorio.
En el momento de la muerte del primer uniformado en Líbano, la titular de Defensa se encontraba de baja por maternidad y no pudo dar la cara, aunque sí realizó una llamada telefónica a la madre del fallecido. Ahora, Chacón tiene ante sí una oportunidad para acallar las voces que la tildan de «débil» para dirigir este Ministerio.
En los últimos meses, la violencia talibán en Afganistán se ha extendido por todo el país. La OTAN ha pedido en reiteradas ocasiones más efectivos del Ejército español. Sin embargo, el Gobierno siempre ha respondido negativamente, ya que su prioridad en dicho territorio es dar una visión más política al conflicto. Con el atentado de ayer, habrá que ver si la ministra cambia de parecer y accede a las peticiones de la organización internacional.
El primer viaje de Chacón a territorio afgano como responsable de Defensa se produjo el pasado 19 de abril, cuando visitó por sorpresa la base española ubicada en Herat (al oeste del país). Entonces, la responsable pasó revista a las tropas españolas destacadas allí y les trasladó el “orgullo de la sociedad” por su “trabajo al servicio de España, de la paz, de la libertad y de la ley”.
El nombramiento de Chacón como ministra de Defensa fue una de las decisiones más polémicas del nuevo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Su elección supuso que por primera vez en la historia una mujer lidere las tropas españolas. Además, su avanzado estado de gestación también fue motivo de debate. Sin embargo, Chacón, que dio a luz el 19 de mayo, tan solo estuvo de baja por maternidad hasta el 30 de junio, cuando compareció en el Congreso de los Diputados para explicar las líneas de actuación de su Ministerio.
De sus decisiones en este tiempo, la más destacadas son la renovación de los altos cargos del Ejército, incluido el relevo de Félix Sanz por José Julio Rodríguez, como nuevo Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), y su constante lucha por la integración de la mujer en las Fuerzas Armadas Españolas.La ministra también recibió críticas cuando el pasado mes de septiembre no pudo contener las lágrimas durante el funeral del brigada del Ejército de Tierra destinado en Segovia, Luis Conde de la Cruz, de 46 años, que fue asesinado en Santoña (Cantabria), por la explosión de un coche-bomba colocado por la banda terrorista ETA. Este gesto fue calificado desde algunos frentes como una muestra de debilidad de la catalana.