E.P. Bruselas
En la próxima cumbre que se celebrará el día 15 de este mes en Washington para abordar la situación económica global, la Unión Europea abogará por reformar el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el G-8 para que países emergentes como China o India puedan tener una mayor representación. Entre otras medidas, se pretende que el proceso de selección del presidente del Fondo y del Banco Mundial sea “más abierto y transparente”. Ello acabaría con la tradición, duramente criticada por los emergentes, de que la Unión Europea elija siempre al máximo responsable del Fondo y de que Washington escoja por su parte al presidente del Banco Mundial. El principal objetivo de estos cambios es mejorar la legitimidad de la arquitectura financiera internacional y lograr, así, una mayor coordinación para prevenir futuras crisis.
La Unión Europea quiere alcanzar la posibilidad de que el grupo de los ocho países más industrializados(G-8) estudie “reformas adicionales”, de forma que “represente mejor a los países emergentes”.