J.J.P. León
Otras de las acciones del Ecyl van a encaminadas principalmente a la formación de los trabajadores en colaboración con las empresas, que recibirán ayudas públicas si contratan al trabajador que forman.
En esta línea, Otazu señala que “lo que tenemos que hacer es buscar fórmulas de colaboración mutua, debemos caminar todos en la misma dirección”.
Así, existen ya dos programas en funcionamiento. Al primero de ellos lasempresas pueden acogerse hasta el próximo 30 de marzo. El plan consiste en un programa de formación específica realizada por las empresas y que conlleva un compromiso de contratación. Va destinado a las empresas que acrediten el incremento de sus plantillas, así como a las empresas que son de nueva implantación y que podrán aprovechar subvenciones que “les permitirá formar a sus nuevos trabajadores para posteriormente incluirlos en sus plantillas”.
El segundo de estos programas se puso en marcha hace tan unas semanas con su publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), el denominado Programa Integrado de Empleo y Formación con compromiso de inserción tiene un plazo de solicitud hasta final de año. Esta medida esta diseñada para que las formación que impartan las empresas tenga como objetivo a los trabajadores en paro con dificultades de empleabilidad. Según explica Otazu, el Ecyl financiará el gasto de itinerarios integrados de formación de trabajadores desempleados con un compromiso de inserción laboral desarrollando acciones formativas en las propias empresas.
Así, los empresarios que se beneficien de este programa recibirán 2.000 euros mensuales durante el periodo de formación del trabajador, y otros 3.000 euros por cada contrato a jornada completa que realicen.