De Santiago-Juárez defiende el rigor con el que está actuando el Ejecutivo
De Santiago-Juárez informó de los acuerdos del Consejo de Gobierno. (ical)
Ical Valladolid
La Junta de Castilla y León estudia la posibilidad de ampliar el auto del TSJCyL, por el que se suspende de forma cautelar la obligación de cursar Educación para la Ciudadanía a 16 alumnos, a los escolares que se han considerado objetores pero que no han presentado un recurso en los tribunales.
Los servicios jurídicos de la Junta analizan este supuesto, según explicó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno el consejero de la Presidencia y portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez, que reiteró que, pese a no gustarles “nada” esa asignatura, han actuado con “responsabilidad y rigor” al advertir a los padres de alumnos objetores que la materia es obligatoria para obtener el título. Después del auto del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, que deja “sin eficacia jurídica” la obligación de cursar esta asignatura para 16 alumnos, la Junta ha decidido extender el mismo precepto para los 106 escolares que han presentado un recurso de reposición.
Precisamente, la extensión del auto también a los alumnos objetores que no han presentado un recurso es una de las peticiones del portavoz en Castilla y León del Foro Español de la Familia, José Manuel Cantera, quien entiende que así se garantiza que no se vulneren los derechos constitucionales. Este colectivo contabiliza en la Comundiad 3.000 objeciones de conciencia.
De Santiago-Juárez rechazó que la Junta “aliente” la objeción para la ciudadanía con esta decisión y explicó que de esa manera se puede evitar la presentación de más recursos, mientras que insistió en que la decisión del TSJ no es definitiva y hay que esperar a la resolución del Tribunal Supremo.
No obstante, reconoció que los objetores tienen protección tras la decisión del alto tribunal regional y recordó que el Gobierno también recurrió el decreto de la Junta para la implantación de esta asignatura en Castilla y León, texto en el que la Consejería de Educación “descargó la carga ideológica” de una asignatura que no les “gusta nada”, pero que por responsabilidad cumplen.
La situación “incómoda” en la que se encuentran los alumnos que se oponen a esta asignatura se debe, según el consejero portavoz, a la falta de sensibilidad del Gobierno de Zapatero al haber metido “a capón esta asignatura”, que “no sirve para nada”.
De Santiago-Juárez manifestó, ante la petición de prudencia por parte del Grupo Socialista en las Cortes, que ha sido la Junta, más que los diputados socialistas que votaron la ley en el Congreso, quien ha dado un ejemplo de responsabilidad y de prudencia. Además, reiteró que ha sido el Gobierno quien ha sometido “a tensiones gratuitas” al sistema educativo y recordó al líder autonómico del PSOE, Óscar López, que la educación si es materia para un pacto de Estado o de comunidad.