El grupo madrileño actúa hoy en Studio 54 con su primer CD, el premiado ‘Un día en el mundo’
El sexteto presenta su primer disco hoy en León y mañana en Ponferrada.
C.D.R. León
El grupo madrileño Vetusta Morla actúa hoy en la sala Studio 54 a partir de las 12 y con entradas a 10 euros por anticipado y 12 en taquilla; y mañana repetirán concierto en Ponferrada, donde además también se podrá disfrutar de la sesión que ofrecerá el veterano locutor de Radio nacional de España Jesús Ordovás.
Vetusta Morla está más que de actualidad. La banda formada por Pucho (voz), David García (batería), Álvaro Benito (bajo), Jorge González (percusión y secuencias), Guillermo Galván y Juan Manuel Latorre (guitarras y teclados) lleva nueve años subida a los escenarios. Sin embargo, la notoriedad les ha llegado ahora con la autoedición de su primer larga duración, titulado ‘Un día en el mundo’, considerado por la crítica como uno de los mejores disco del año. Hasta entonces, Vetusta Morla sólo contaba con un par de maquetas,‘La Cuadratura del círculo’ y un ep publicado hace tres años con el título ‘Mira’, algo que no ha impedido que el jurado de un prestigioso galardón como el Premio Ojo Crítico valore su “solidez sobre el escenario y sonido personal”, así como que “aglutina lo mejor de la música independiente y lo mejor del rock”, se afirma en el fallo de dicho galardón, que se suma al premio ‘Los Guilles’ al mejor directo, recibido por el sexteto desde ‘La noche en vivo de Madrid’.
Vetusta Morla es una banda que se ha forjado sobre el escenario, sobre la base de unas experiencias compartidas, incluso en lugares remotos como Beirut (Líbano), donde participaron en el Festival Anti-Crise; o lugares como los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf e incluso varias ciudades de Italia. Pero sobre todo Vetusta Morla ha crecido en el circuito de salas españolas y especialmente madrileñas. El núcleo de la formación es la complicidad, la pasión y la inmediatez de la música en vivo.
Vetusta Morla es una banda donde las palabras importan, “las palabras que no existen nos pueden salvar”, dice una de sus letras. Empezando por el título de su debut, ‘Un día en el mundo’, que sugiere un fotograma sacado de una historia mayor, una historia épica e inabarcable que se intuye en las experiencias cotidianas, sin acabar de desvelarse. Canciones que son píldoras casi cinematográficas, enigmas cuya clave sólo tiene cada persona que las escucha y que es invitada a llenar por sí misma los espacios en blanco. Al mismo tiempo, sus temas tienen una fuerza emocional directa, estremecedora, que pretende ser accesible sin rebajarse.