Los afectados piden un traslado provisional a la acera del Bulevar
Actual estación de autobuses de Bembibre. h. keudell
Héctor Keudell Bembibre
Los vecinos de un inmueble próximo a la actual terminal de autobuses de Bembibre han remitido una queja formal al Ayuntamiento en la que ponen de manifiesto los ruidos y los gases que producen los autobuses, y que se dejan notar con fuerza en el interior de las viviendas. Los ruidos producidos por el tráfico de autobuses, que en determinadas horas al día congrega hasta cuatro vehículos simultáneamente en una escasa superficie, y los motores en marcha, han alterado la rutina de estos vecinos, según consta en la denuncia que registraron en el Consistorio, quienes reclaman medidas para evitar estas situaciones.
Plantean al Ayuntamiento que adopte provisionalmente dos medidas, conocedores los vecinos del proyecto para el traslado de la propia estación. Aunque aquel se encuentra paralizado, y de momento sin un compromiso firme concreto, los propietarios de estas viviendas plantean dos soluciones provisionales. Por un lado, piden que los autobuses no hagan parada en esta acera colindante con las viviendas, sino que el apeadero se ubique en la acera que se encuentra frente a éstas, en el propio bulevar. Asimismo, piden que se tomen medidas para que los conductores no dejen los vehículos en marcha en paradas prolongadas con el fin de evitar la filtración de gases a los inmuebles. “Ese ruido del ralentí, sumado a los gases que desprenden los autobuses, hacen irrespirable el aire e inaguantable el ruido, ya no por su intensidad, sino por su constancia y singularidad”, precisa la presidenta de la comunidad de propietarios, Joaquina Rubio. Por estas razones, “consideramos que, hasta tanto se construye la nueva terminal, podrían efectuar su parada en la otra acera (junto al bulevar) y obligar a los conductores a parar los motores cuando su parada sea prolongada”, destacan en esta comunicación enviada al Ayuntamiento.