Un miembro de las milicias capturado por los rebeldes tutsis. E. Braun (reuters)
Los asesinatos selectivos, tan característicos de las guerras étnicas africanas, reaparecen en el conflicto de la República Democrática de Congo. Las milicias rebeldes del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), del general disidente filorruandés Laurent Nkunda, han matado a “padres jóvenes y recién casados” de edades comprendidas entre los 18 y los 30 años en la localidad de Kiwanja, situada a 80 kilómetros de Goma, capital de Kivu Norte, en el este de la nación, según denunciaron testigos presenciales citados por Amnistía Internacional (AI). Asimismo, la organización humanitaria advirtió de que el estado de la mayoría de los campos de desplazados “es desastroso”, muchos de ellos “sin letrinas, agua potable ni refugios” y algunos “a unos cientos de metros del frente”, y denunció que el actual “ir y venir diplomático” de la comunidad internacional ante la crisis. Por otro lado, y mientras se produce un alto en los combates en el este de Congo, la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados decidió ayer trasladar a decenas de miles de desplazados en dos campos de Kibati hasta otro más alejado del frente.