Viadero apela a “la unidad de todos” en “un día clave”
Rubio regresa hoy a la portería tras la lesión de Alejandro, que se pierde lo que queda de año. GAZTELU
Javier Santiago Ponferrada
Los malabarismos del calendario han puesto a la Ponferradina cara a cara con un reto. Con el aroma del partido de Sevilla todavía flotando, el equipo se encuentra hoy de bruces con la Liga. Los blanquiazules juegan contra el Lugo y contra el cansancio acumulado.
Apenas dos días después de atravesar el país en autocar, los blanquiazules se enfrentan al reto de mantenerse aferrados a la zona alta de la clasificación. No hay tiempo para recuperar y tampoco conviene ceder puntos en El Toralín en plena carrera por asentarse en la zona noble de la Liga.
El entrenador, Ángel Viadero, recalca que los jugadores de la Deportiva encaran el encuentro de hoy “responsabilizados de que son muy importantes los tres puntos y de que debemos de sacar las fuerzas que nos queden y las que no tengamos de donde sea para ganar, porque es muy importante no quedar descolgados”.
A su juicio, es vital “que estemos todos muy unidos, que la gente sea consciente de que venimos de un esfuerzo muy grande y que estemos todos a una con la Deportiva, porque es el día clave, el día importante para ganar”. Estima que “a medida que avancen las semanas vamos a estar mejor, pero ahora mismo necesitamos un empujón”.
El encuentro ante el Lugo abre un nuevo ciclo para la Ponferradina. La eliminación de la Copa en Sevilla supone dejar de lado los partidos de los miércoles, que han dado muchas alegrías, pero cobrando el peaje de un esfuerzo extra para los jugadores. Viadero tiene claro que “nuestra realidad es la Liga y ahora vamos a tener la posibilidad de preparar los partidos mejor”.
Ante el Lugo, el técnico tratará de buscar las fórmulas que aporten más frescura al equipo. La alineación estará condicionada por el estado físico de algunos jugadores. Habrá que esperar hasta el último momento para determinar la evolución de Pepe, que se retiró lesionado del partido de Sevilla, y de Nacho, que no jugó en el Sánchez Pizjuán porque se le reprodujeron las consecuencias del esguince de tobillo que sufrió semanas atrás.
Alejandro, por su parte, ha dicho adiós a los terrenos de juego por lo que queda de año. El guardameta tiene fracturado un dedo. La rotura es “limpia”, tal y como apunta Viadero, pero calcula que “va a estar tres o cuatro semanas inmovilizado y otras tres o cuatro de rehabilitación”. Así que “hasta después de Navidad no va estar”. Por ello, el portero de la Ponferradina B, Omar, está ya integrado en el primer equipo y mañana se sentará por primera vez en el banquillo.
El técnico advierte de la peligrosidad como visitante del Lugo, un equipo que se fija en objetivos ambiciosos pero que no ha arrancado como esperaba. En el cuadro gallego militan viejos conocidos como el defensa ponferradino Aira, Alberto García, uno de los héroes del ascenso a Segunda A, y el‘Chino’ Losada, experimentado en Primera.