El mandatario español aboga por una “nueva cultura corporativa”
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. efe
Efe Washington
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, propuso ayer la coordinación global de políticas fiscales para reactivar la economía y una nueva regulación de los sistemas financieros, con mayor control y transparencia.
El socialista intervino en la primera sesión plenaria de la cumbre del G-20 que analiza la reforma del sistema financiero internacional en el National Building Museum de Washington, donde abogó por una “nueva cultura corporativa” en las empresas para evitar “salarios astronómicos” y beneficios injustificados.
Según informaron fuentes del Gabinete español, Zapatero recordó la responsabilidad de los Ejecutivos para reactivar la economía y poner orden en los mercados, pero “sin sustituirlos”. Es necesario intervenir, pero nunca coartar la libertad económica, subrayó durante la reunión.
El mandatario participó en ese foro bajo la bandera de la UE y no con la española, una “deferencia” al viceministro de Finanzas checo, que se integró en la delegación de España, según argumentaron fuentes oficiales. Por el mismo motivo, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, que incluyó en su delegación a Holanda, también participó en la reunión bajo la insignia comunitaria, en lugar de la de su país.
El ministro de Exteriores de Brasil, Celso Amorim, cuyo país preside el G-20, respaldó la participación de Zapatero en la próxima cumbre, que se celebrará en la próxima primavera. Amorim mencionó la posibilidad de que España se integre formalmente en el G-20, que podría denominarse G-22 con la inclusión de otros dos países en desarrollo.
La primera intervención del socialista duró más de 10 minutos y estuvo centrada en la crisis de la “economía real” y en la necesaria regulación de los mercados, pero instó a los líderes del G-20 a no olvidar su compromiso “con otra crisis más grave e intolerable que es la de la desigualdad y la pobreza”.
Zapatero, acompañado de Pedro Solbes, estimó que la crisis de los mercados financieros está afectando a las necesidades reales de los ciudadanos.
Por ello, reclamó “plena determinación” para adoptar medidas dirigidas a reactivar la economía que acaben “cuanto antes” con la crisis y defendió políticas fiscales coordinadas, como las que se están gestando en la UE y las adoptadas por China.