Empresarios, sindicatos, instituciones y alcaldes acudieron ayer a la cita
Francisco Castañón, Isabel Carrasco y Eduardo Fernández durante el acto celebrado ayer. SECUNDINO PÉREZ
David Rubio León
“Esto no es más que un primer paso, una declaración de intenciones y una forma de conseguir mucho dinero procedente de la Unión Europea”. Con esas palabras se refirió ayer Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación, al Plan Provincial por el Empleo. Lo presentó a todos los agentes sociales y económicos de la provincia, en un acto que demostró la preocupación por la actual situación de instituciones, empresarios, sindicatos y alcaldes. Además de la Diputación, que promueve este gran pacto, al acto asistieron representantes de la Junta, Fele, Círculo Empresarial, Cámara de Comercio, CCOO, UGT, Asaja, UCCL, así como numerosos alcaldes.
La intención de la Diputación es convocar a todos aquellos colectivos “que tienen algo que decir” en este asunto para crear una comisión gestora permanente que apruebe unos estatutos y comience a trabajar. En primer lugar, se deberá realizar un análisis socioeconómico de la provincia, las necesidades de las empresas leonesas y potenciar los que indudablemente son los ejes de este sector: desarrollar la formación, diversificar la economía, mejorar el nivel de empleabilidad de los desempleados y también las infraestructuras de desarrollo.
Desde Bruselas se pone en marcha la Estrategia Europea de Empleo, que en España se integran en el Plan Nacional de Empleo y, en Castilla y León, en la Estrategia Regional. Por eso el Ministerio de Administraciones Públicas convocó esta iniciativa a la que optó la Diputación Provincial.
Uno de los aspectos más destacados de este Pacto es el apartado en el que se abren las puertas a futuras colaboraciones, concretamente la Agrupación Europea de Europea de Cooperación Territorial, con los objetivos de facilitar y fomentar entre sus miembros la cooperación territorial y de ejecutar programas o proyectos de cooperación, y los llamados fondos Interreg, para intercambiar experiencias y “diseminar” las consideradas buenas prácticas.