A pesar de estar a 10 kilómetros de León carece prácticamente de servicios
Ni tan siquiera la señalización del pueblo se ve, con un cementerio detrás en el que ya no queda sitio. mauricio peña
J.J. Porras Villadesoto
A pesar de estar a tan sólo 10 kilómetros de León capital los poco más de 200 vecinos de Villadesoto, pedanía del municipio de Vega de Infanzones, viven con los mismos servicios públicos que hace 60 años. Es decir, prácticamente ninguno.
Los vecinos con su junta pedánea al frente no entienden, como en el siglo XXI y en un país desarrollado no cuentan con servicio de autobús, escuela, consultorio médico, tienen calles sin asfaltar, un abastecimiento decimonónico que afecta hasta el caño, que ni gota.
No son estas todas las carencias de un pueblo que cuenta con una de las mayores tasasde niños menores de 14 años en relación a sus habitantes de toda la provincia. A pesar de lo cual el único parque infantil no está homologado, sus deficiencias las subsanan los propios vecinos en un espacio peligroso que en ocasiones sufre hasta plaga de pulgas.
La lista aunque extensa no termina aquí, ya que en el camposanto hay que desenterrar a un muerto para que ocupe otro difunto su lugar, no existe ningún lugar de encuentro y actividades para mayores y pequeños y el concepto de seguridad vial no ha llegado a tenor de las señalizaciones existentes, sólo una en todo el casco urbano a pesar de la peligrosidad de su recorrido.
“Estamos hartos” clamaba Nuria Velayo, una joven vecina que no se explica como en una localidad que hace apenas 10 años estaba en proceso de extinción y “ahora revive con gente joven no tenga ningún servicio público, es así como quieren atraer gente a los pueblos”.
Una situación que les llevóhace unos meses a crear la Plataforma Vecinal de Villadesoto, a la que pertenecen gran parte de los vecinos y que se ha esforzado en denunciar la situación sin encontrar eco por parte de las administraciones, sobre todo del Ayuntamiento de Vega.
Un muro administrativo con el que también se ha topado la junta vecinal, su presidente, Máximo Ruano, explica desesperado como han dirigido escritos al Ayuntamiento, a la Junta, han intentado sin éxito en reunirse con la presidenta de la Diputación e incluso han acudido a la Subdelegación del Gobierno. “Nadie nos hace caso, nos sentimos abandonados, para los operarios del Ayuntamiento parece que no existimos, vienen alguna vez y de muy tarde en tarde y poco más, y eso que sólo somos tres pueblos”. Unas afirmaciones que otro pedáneo puntualiza, “nos dan 1.800 euros para las fiestas, y nada más”.
Un buen ejemplo de esta situación es el servicio de transporte de autobuses público. El secretario de la junta vecinal,Jesús Soto, explica como la localidad carece totalmente de este servicio, y si alguien quiere desplazarse a León ha de trasladarse hasta la vecina localidad de Grulleros, que aunque cercana se encuentra a más de un kilómetro. Una situación que se agrava si se tiene en cuenta que el servicio lo utilizan los más mayores, que también se tienen que desplazar a Grulleros para ir al consultorio aunque sea por una simple receta, explica Soto, quien añade que todos los pueblos con más de 100 habitantes tienen derecho a tener un servicio de consulta médica dos veces a la semana. “Nosotros tampoco lo tenemos”.
La carencia de transporte se agrava si se tiene en cuenta que la Junta afirma que el servicio está concedido, “pero dicen desconocer la razón de que Alsa aún no entre en nuestro pueblo”, apunta el secretario.
Una situación que padece especialmente, José María González, un minusválido de gran discapacidad que necesita de dos muletas para desplazarse. “Yo todos los días tengo que ir a León a trabajar y tardó más de media hora en llegar, llueva o nieve, a veces tengo suerte y me recoge algún vecino”, afirma con resignación.
Mientras tanto Máximo Campano, alcalde del Ayuntamiento de Vega de Infanzones al que pertenecen las localidades de Grulleros y Villadesoto, negó ayer hacer declaraciones al respecto. Limitándose a decir que “tienen lo que tienen que tener”.