Nos han vendido que teníamos un sistema financiero que daba mil vueltas a cualquier otro, que los problemas los tenían los demás y que estábamos en la champions league, que los americanos sí que estaban mal y no nosotros. Todo el mundo sabe que aquí quien se endeuda y se hipoteca responde ante el banco con todos sus bienes, presentes y futuros y, claro, con el inmueble de marras, de igual manera que quienes nos han avalado.
¿Alguien se ha molestado en comparar la situación?, pues bien, resulta que allí, en USA, sólo responden por el bien hipotecado, es decir, si pierden su trabajo, si los pisos bajan de precio, o cualquier otra circunstancia, entregan el piso y terminan sus problemas. No tiene que responder con su nómina ni con sus bienes o los de su familia. Con este panorama que únicamente favorece a los bancos, no es difícil comprender que los bancos españoles estén mejor que los americanos, en igual medida que el ciudadano de a pie está peor en España.
No hace falta hacerse una foto en el G-20 para darse cuenta que hay que estimular el consumo interno y para ello las familias tienen que tener más renta disponible, para lo que hay que reducir impuestos, dar estímulos fiscales a las pymes, reducir el precio del dinero, que es el doble que en USA, y que el dinero antes que a los bancos se entregue a las pymes que necesitan financiarse. No se pueden tomar medidas a toro pasado, deben ser de calado, y no limitarse a parches para salir del paso. Tampoco entran a valorar que los países que dicen estar peor que nosotros ni de lejos tienen la tasa de desempleo que tenemos nosotros y que el próximo año alcanzará por desgracia el 15%, es inaceptable para cualquier país e inasumible para cualquier economía la sangría de desempleados, que, aparte el drama personal y familiar, afecta a la economía al reducir el consumo de millones de personas. Si se alarga en el tiempo, aumentará la contracción del consumo interno y se hundirán las pymes, de lo que nadie se preocupa, ya que parecen más importantes los beneficios de las eléctricas y de los bancos.
Algunos han pasado de la desaceleración a la recesión y todavía no han visto la crisis.
María José Alonso es viceportavoz y concejala del Área de Urbanismo y Obras del Grupo Municipal del PP