Funcionarios del centro penitenciario de Burgos hallaron en la mañana de ayer el cadáver del interno J.M.T., de 45 años de edad, tumbado sobre su cama, según informaron fuentes policiales. El fallecido, que compartía celda con otro interno, presentaba una herida inciso contusa en la cabeza. La falta de restos de sangre en la celda, “pues había sido limpiada recientemente con la clara intención de ocultar pruebas”, precisaron, hace sospechar de su compañero de celda por lo que será puesto a disposición judicial.