Avanza que está trabajando en un plan para reflotar la economía
El presidente electo de Estado Unidos, Barack Obama, bromea con el empleado de un bar al que acudió a comprar un bocadillo. scott olson (efe)
A.D. Nueva York
Aunque no tomará posesión hasta el próximo 20 de enero, el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, ya se ha puesto manos a la obra para tomar medidas que atajen la crisis. Por ello, ayer aseveró que ya estaba dando forma a un agresivo plan de estímulo de dos años de duración para revivir a la economía, y advirtió de que eran necesarias acciones rápidas para evitar un mayor derrumbe financiero.
“Si no actuamos rápida y audazmente, la mayoría de los expertos creen que podríamos perder millones de puestos de trabajo el próximo año”, sentenció Obama en su discurso semanal. “Ahora nos arriesgamos a caer en un espiral deflacionista que podría aumentar aún más nuestra enorme deuda”, sostuvo.
Obama añadió en su intervención más crítica sobre esta materia desde que salió elegido en las urnas, que la iniciativa en la que está trabajando su equipo pasa por crear 2,5 millones de trabajos hasta enero del 2011 y que la medida sería “lo suficientemente grande para lidiar con los desafíos que enfrentamos”.
En octubre, el líder demócrata pidió respaldo para un plan de estímulo de 175.000 millones de dólares, pero sus comentarios de ayer indicaron que estaba preparando un paquete de medidas mucho más amplio y ambicioso, aunque no dio a conocer detalles sobre la cifra que implicaría. De sus palabras solo se puede deducir que el período de dos años planteado para el estímulo muestra que es una oferta de grandes dimensiones, ya que la mayoría de las iniciativas de este tipo buscan cubrir solo el lapso de un año.
Mientras tanto, las cifras de desempleo en el país no dejan de subir, ya que los últimos datos del Departamento de Trabajo, facilitados el pasado jueves, demuestran que los estadounidenses que entraron en las listas de desempleo aumentaron a su nivel más alto en 16 años.
El nuevo mandatario estadounidense tiene muchos frentes abiertos y peticiones que atender, entre ellas las de la Autoridad Palestina, cuyo presidente, Abu Mazen, le solicitó ayer que respalde la propuesta de la Liga Árabe por la que se solicita un acuerdo de paz con Israel a cambio de que se retire de las zonas anexionadas tras la guerra de 1967.
“Pedimos al presidente Obama que comience inmediatamente a estudiar el proceso de paz basado en las resoluciones relevantes de Naciones Unidas y en la iniciativa de paz árabe”, declaró Mazen en una conferencia económica en Nablús (Cisjordania).
“En lugar de vivir en una isla de paz, con la única ayuda de Jordania y Egipto, Israel puede vivir en un mar de paz con el mundo árabe”, indicó, en referencia a los dos únicos países de los 22 miembros de la Liga que han firmado un acuerdo completo de paz con el Estado hebreo.
Por su parte, Obama se ha comprometido a acelerar las negociaciones para facilitar la creación de un futuro Estado palestino que limite con Israel, y parece aprobar la línea de acción establecida en el plan de paz árabe.
Otro de los territorios candentes es Afganistán, del que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, informó de que el Pentágono está considerando un plan para enviar más de 20.000 tropas al territorio en un período de entre 12 y 18 meses con el objetivo de garantizar seguridad en las elecciones y combatir la violencia de los radicales talibán.