El Consejo Consultivo pretende asegurar la supervivencia de la especie
Picos de Europa ha puesto en marcha proyectos para favorecer la recuperación del urogallo. m.marcos
Sonsoles Sanz Picos
El Consejo Consultivo, institución que cumple las funciones de Consejo de Estado en Castilla y León, ha dictaminado favorablemente sobre la iniciativa de recuperación del urogallo cantábrico.
Con el texto del plan de recuperación del urogallo, remitido para dictamen preceptivo por la Consejería de Medio Ambiente, lo que se pretende es impulsar las acciones necesarias para conseguir que la especie alcance un estado de conservación más favorable, asegurando así su pervivencia a largo plazo. Las acciones a las que se refiere dicho plan están dirigidas tanto a preservar tanto la especie como sus hábitats, eliminando las causas que provocan su regresión, para así garantizar la viabilidad de sus núcleos de reproducción, mantener los hábitats adecuados para el desarrollo de su ciclo biológico, evitar la fragmentación de su área de distribución y favorecer la colonización de nuevas áreas en una misma zona.
El proyecto de decreto se marca como objetivo recuperar una población que gira en torno a los 500 ejemplares adultos en Castilla y León, valores semejantes a los estimados en la década de los años 80. En el articulado se establece además la vigencia indefinida del plan y se prevé su revisión cada seis años. Ya en el año 1982 se estimó una población de urogallo cantábrico del orden del millar de ejemplares y una tasa de recuperación de cantaderos del 85%. Dos décadas después, las estimaciones aportaban un número posiblemente nunca superior a los 500 ó 600 ejemplares repartidos por ambas vertientes de la Cordillera Cantábrica, con una tasa de ocupación del 45% de los cantaderos. En ambos casos, un 50% de esta cifra correspondería ala población de urogallos existente en Castilla y León.