La Universidad debe asumir un nuevo papel para las empresas, según la Junta
Nuevo edificio informático del campus de Vegazana de la Universidad de León. M. marcos
L.C. León
La Junta tiene claro que el futuro pasa por modernizar el tejido económico de la Comunidad. Así, en un informe elaborado por la Consejería de Economía para estas jornadas, se señala que “ante este negativo escenario, una de las claves para salir de la situación actual y de afrontar en el futuro los retos que implica el nuevo marco económico globalizado pasa por mejorar el nivel de competitividad de la economía española y, por ende, de Castilla y León.
“Hoy en día es más necesario que nunca un cambio en nuestro patrón de crecimiento, en el que la industria y la inversión deben tener un papel preponderante, y la Universidad debe ser uno de los principales agentes de transferencia de conocimiento para dar lugar a productos de mayor valor añadido”, afirma el documento.
Para lograr ese objetivo, según la Junta, la Universidad se convierte en un agente fundamental, como centro generador de conocimientos aplicables. “En la medida que su actividad investigadora encuentre aplicación en el sistema productivo, la competitividad de nuestra economía se irá beneficiando”.
En ese sentido, la Junta de Castilla y León estima necesario reforzar “la cooperación entre el sector empresarial, la universidad y la Administración Pública, con el objetivo de dar el necesario impulso económico a nuestra Comunidad”. “Sin embargo —añade—, se ha detectado que existen deficiencias en la transferencia de conocimiento entre las universidades y el sector productivo, lo cual ralentiza los procesos de innovación en las empresas”.
Distintos informes dados a conocer recientemente (por ejemplo “Empresas alemanas en España”, elaborado por la Cámara de Comercio alemana) inciden precisamente en la escasa cooperación existente entre la Universidad española y la empresa, algo que se valora como un problema para elevar el nivel tecnológico de la economía, así como un freno para que proyectos altamente tecnificados que se desarrollan en las aulas puedan llegar a ver la luz. De la misma forma, también es contemplado como un freno para la atracción de inversiones por parte de España y, en definitiva, para conseguir ganancias de competitividad. “Tras detectarse este “fallo” de comunicación, se hace necesario estudiar las causas y proponer soluciones efectivas, ya que la innovación que se genera en los centros de investigación de las universidades es clave para las empresas, pero debe llegar a ellas de forma rápida y eficaz. El sector público es un agente clave, como intermediario, además de proporcionar los recursos necesarios a la investigación, que no siempre puede aportar el sector privado”, explica el informe de la administración autonómica.
“Desde la Junta de Castilla y León ya se ha impulsado la primera medida para paliar estas deficiencias y alcanzar objetivos concretos derivados de la transferencia de comunicación entre los distintos estamentos socioeconómicos, que se ha traducido en la Estrategia Universidad Empresa de Castilla y León 2008-2011, aunque es necesario ahondar en el tema y recabar propuestas de los renombrados expertos”, añade el informe de propuestas para el congreso de Burgos.