Logo de la-cronica.net


ETA / Suspendió el poder del comité ejecutivo de la banda

‘Txeroki’ tomó el mando total tras derrocar a la cúpula

Aprovechó la detención en mayo de ‘Thierry’ para dar un golpe de mano

La sede social del PNV en el Casco Viejo de Bilbao fue la diana de los artefactos explosivos de los radicales. efe

NOTICIAS RELACIONADAS

F.P.P. Madrid
La división interna que se ha enseñoreado de ETA desde hace tiempo apenas nadie la discute, aunque hay mucha menos unanimidad respecto a si la fractura debilita a la banda o, por el contrario, incrementa su peligro, puesto que permite al ala dura imponer sus criterios más sanguinarios.
Por desgracia, la detención de Txeroki parece demostrar que la última hipótesis es la verdadera, puesto que ahora se ha sabido que el ya ex jefe del aparato militar aprovechó la detención el pasado 20 de mayo de Francisco Javier López Peña, alias Thierry, para dar una especie de golpe de Estado en la banda y suspender el poder del comité ejecutivo, Zuba, que siempre había regido los designios terroristas. Como un dictador cualquiera, Garikoitz Aspiazu Rubina, decidió asumir el mando único de la organización criminal.
Huelga decir que ese mando único que había instaurado hace especialmente relevante su detención, puesto que Txeroki era quien se encargaba de formar y dar órdenes de los comandos, pero también de otras decisiones estratégicas que dan cuenta de su poder absoluto. Entre ellas, las de impulsar la kale borroka en el sur de Francia para incomodar al Gobierno de París. Además, según les consta a los Servicios de Información, Aspiazu aprovechó el golpe de Estado para prolongar y extender las consultas internas, ante su disconformidad con las críticas recibidas en las encuestas hechas hasta el momento, sobre todo desde las cárceles.
Tampoco se puede olvidar que semejante poder acumulado dificulta enormemente su relevo, puesto que, aunque su labor militar parece bien cubierta, hay dudas sobre el futuro de la dirección política y la de logística.
Aurken Sola y Xabier Rey, dos de los responsables del desarticulado comando Navarra, relataron en comisaría cómo a su encuentro de tres días con Txeroki en Hendaya, le siguieron prácticas de tiro y entrega de material explosivo por parte de otros dos hombres. Uno de ellos, “de unos 34 años, de 1,90 aproximadamente, con el pelo rizado por detrás y corto por delante, y de complexión atlética”. Los investigadores no tienen duda de que se trata de Jurdan Martitegi Lizaso, el responsable de poner en marcha el comando Vizcaya junto al detenido Arkaitz Goikoetxea y autor material de graves atentados. El segundo, “de unos 36 ó 38 años, alto delgado, moreno de piel, de facciones bien definidas” bien podría ser Aitzol Iriondo, Gurbitz, que se perfila como el sucesor de Aspiazu.
Aunque los expertos no se atreven a dibujar con exactitud el esquema del comité ejecutivo antes de la redada de Burdeos que acabó con Thierry, no tienen ninguna duda de que Txeroki era ya parte de él antes de esa operación. Por lo demás, la cúpula podrían completarla entonces Ainhoa Ozaeta, también detenida en Burdeos, un responsable de la logística, y una quinta persona sin identificar, acaso la mano que sostuvo a Txeroki en sus momentos de mayor descrédito. En la primavera de 2004.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica