El 1908 se acabó el ‘Catálogo Monumental’ de Gómez Moreno
La iglesia de San Tirso, uno de los monumentos recogidos y descritos en el ‘Catálogo Monumental’. MAURICIO PEÑA
Fulgencio Fernández León
El Catálogo Monumental de la provincia de León’, de Manuel Gómez Moreno, es, sin duda, uno de los libros más veces consultado, citado y repetido en multitud de artículos pues no en vano es el único existente referido a nuestro patrimonio provincial, aunque en la actualidad la administración regional está trabajando en un nuevo catálogo, del que no se tiene fecha de publicación.
Este año se cumplen 100 años de su publicación, ya que vio la luz en 1908, y el Museo de León lo ha querido celebrar con un ciclo de conferencias que se celebrarán hoy y mañana y los días 3, 4 y 11 de diciembre en el salón de actos de la Biblioteca de la Fundación Sierra Pambley (a las 20 horas, con entrada libre hasta completar el aforo”. En ellas, cinco expertos analizarán diversos aspectos de este catálogo, de su autor y de su presencia en León para realizarlo.
El catálogo, realizado a instancias de lo que era entonces el Ministerio de Instrucción Pública, está formado por dos volúmenes, dos volúmenes, uno de textos (580 páginas), y un segundo de fotografías, (400 páginas) y describe elementos de nuestro patrimonio de toda la historia hasta principios del siglo XX, algunos de ellos por desgracia ya han desaparecido. Gómez Moreno realiza una exhaustiva descripción del mismo. Sirva como ejemplo uno referido a Laciana, refiriéndose a su época primitiva y romana. “En la cuenca alta del Sil, hermoso valle que llaman Laziana, regístranse un ‘cerro del Castro’, por bajo de Villablino, junto al río, sin meseta, pero conservando la señal, en talud, de su cerca y la ‘Cochada de Losas’, a gran altura sobre el pueblo de este nombre, con tradición de haber sido ‘castillo de moros’ y aspecto análogo al del anterior castro (Pág. 6)”.
El arqueólogo e historiador Manuel Gómez Moreno nació en Granada en 1870 y falleció en Madrid pocos meses después de cumplir los 100 años. Sus viajes, especialmente uno a Roma con su padre, y las enseñanzas del mismo sirvieron de base para una sólida formación práctica en el dibujo, la epigrafía y la documentación que le vendrían muy bien para la realización de los catálogos. En 1901 Gómez-Moreno comenzó en solitario la ejecución del Catálogo Monumental de Ávila, al que seguirían el de Salamanca (1903), Zamora (1904) y León (entre 1906 y 1908). A partir de esta fecha los Catálogos se encargaron a distintos autores.