El equipo de gobierno defiende que el PGOU contribuirá a este objetivo
Imagen del Pleno celebrado ayer para aprobar los presupuestos de San Andrés de cara a 2009. j.m. López
Alfonso Martínez San Andrés
El proyecto de presupuestos del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo para el año 2009 se enfrentó ayer al duro examen de los grupos políticos que se encuentran en la oposición. Aunque se probaron inicialmente con el voto de los 12 miembros del equipo de gobierno, las cuentas municipales suscitan importantes dudas para los ediles de PP, UPL y PAL-UL.
En este sentido, la portavoz de los populares, Isabel Fernández, denunció que las previsiones del equipo de gobierno no servirán para atenuar la deuda municipal –cifrada en 24,5 millones de euros–, ya que “consignan ingresos ficticios para gastar lo que no se tiene”. Vaticinó además que este remanente de tesorería negativo podría ascender hasta los 37 millones de euros cuando se liquide la cuenta del presente ejercicio. Fernández criticó finalmente que las inversiones se reduzcan un 48% y que éste sea el único capítulo de gastos que vea mermada su asignación.
Por su parte, el portavoz de la UPL, Luis Herrero Rubinat, centró sus críticas en el carácter “histórico” de los presupuestos por ser los de “mayor presión fiscal” y los de “menor carácter inversor”. Argumentó que cada ciudadano ha de pagar 310 euros al año de impuestos y tildó las cuentas como las de la “paciencia” que han de tener a la hora de recibir servicios y nuevos proyectos. “Son los presupuestos del encefalograma plano”, dijo.
Cerró el turno de fijación de posiciones el portavoz del PAL-UL, Francisco Javier Gómez, criticó que se haya duplicado el gasto en alcaldía y protocolo hasta alcanzar los 50.000 euros y tildó los presupuestos como “poco prudentes” y “poco sociales”. Explicó además que el equipo de gobierno pretende culpar del descenso en inversiones a la deuda por la asunción de competencias impropias y a la crisis. En este sentido recordó que el PSOE apoyó en su día el Pacto de Financiación Local.
La respuesta del concejal de Hacienda, Ramón Sánchez, pasó por el reconocimiento de la deuda, aunque destacó que ese dinero “está en la calle” a través de servicios e infraestructuras que ya disfrutan los ciudadanos. Explicó que la aprobación del PGOU será el elemento clave a la hora de reducir esa deuda por el foco de empleo y recaudatorio que supondrá de cara a 2010.
Sánchez dijo además que el aumento del gasto corriente se deriva de la actualización de los contratos y puntualizó que una familia paga sólo unos 400 euros de impuestos al año. Sobre los gastos de publicidad, se refirió a las publicaciones sobre expropiaciones, convocatorias y especiales de fiestas y volvió a referirse a las competencias impropias como elemento clave de la deuda.