La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural, Elena Espinosa, aseguró ayer que el Gobierno va a velar para que el cambio de la titularidad de Azucarera Ebro –ahora propiedad deBritish Food– no se traduzca en despidos o reducción de empleo en la planta bañezana. “Lo que nos preocupa es que se mantenga la actividad y en eso trabajaremos, independientemente del capital social o de su origen para mantener no solamente la producción de remolacha sino todos los puestos de trabajo que lleva asociados, directos e indirectos y principalmente lo que pueda ser la industria de transformación”. El pasado jueves se hizo pública la compra de Azucarera Ebro por parte de la inglesa British Food por un montante global de 526 millones de euros. Esta operación se formalizó cinco meses después de que la Junta General de Accionistas de la empresa Ebro Puleva diese el visto bueno a la propuesta lanzada por el Consejo de Administración de la compañía para deshacerse de su negocio azucarero. Actualmente, la empresa da trabajo en La Bañeza a 94 trabajadores fijos y casi otros tantos indirectos. Además, tiene firmados contratos de recepción de remolacha con 2.400 agricultores de la provincia de León. La compra por parte de la compañía británica cerró el proceso de negociación en el que se valoraron ofertas de otras dos empresas, una de origen alemán y otra francesa. Tampoco prosperó el intento de la Comunidad Autónoma de Castilla y León de hacerse con el sector azucarero de la compañía Ebro Puleva a través de la Corporación Madrigal.