Las Cortes aprueban un paquete de medidas para ayudar a la mujer rural
Protesta protagonizada por los vecinos de Matallana de Torío el día contra la violencia de género.
L.C. León
Las Cortes de Castilla y León acordaron ayer por unanimidad seis medidas para reforzar la atención a las mujeres que sufren violencia de género en el mundo rural de Castilla y León, lo que supondrá la creación de un sistema de urgencia social y el fomento de planes de sensibilización.
La socialista Natalia López-Molina puso, en la defensa de su proposición no de ley, nombre a las mujeres que sufren la violencia de género y recordó que esperan que las administraciones les ayuden, argumento con el que coincidió la popular Ángeles Armisen, que subrayó que la violencia hacia las mujeres no entiende de geografía.
“Cuanto más pequeño es el lugar, más vergüenza siente la víctima y más difícil le resulta pedir ayuda”, argumentó López-Molina, que insistió en que se refuercen los servicios y la atención en los pueblos en una Comunidad donde la mayoría de su territorio está en el medio rural.
Las Cortes instan a la Junta a seguir con la realización de estudios sobre la violencia de género; fomentando la sensibilización en el medio rural a través de medidas de formación e información; se reforzarán las servicios que se prestan en la red de asistencia con un sistema de urgencia social; se fomentarán las acciones de coordinación entre todas las partes implicadas; se acercarán estas zonas programas de empleo y se favorecerá la inserción.