La región es la segunda del país en número de cabezas de vacuno
El sector cárnico es vital para el sector agrario de la provincia de León. J.M. LÓPEZ
Ical León
La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente, considera que la crisis se está dejando notar en un “ligero descenso” en el consumo de los “alimentos tradicionales y básicos”, aunque consideró que a la Comunidad Autónoma se le presenta un “magnífico panorama para la promoción de la carne fresca”, especialmente aquellas amparadas por figuras de calidad.
Las declaraciones de Clemente se realizan en el marco del Congreso Nacional de Carne de Vacuno, donde se analizaron aspectos como la trazabilidad y calidad, la innovación, comercialización o la distribución y calidad de las carnes frescas con marcas de garantía. El encuentro se centró en la creación de nuevas herramientas que permitan desarrollar el nicho de mercado de la carne con sello de Indicación Geográfica protegida (IGP) y otras marcas de garantía. A juicio de la responsable de Agricultura y Ganadería, la Región tiene un “magnífico panorama para la promoción de la carne fresca” gracias al trabajo de los consejos reguladores de las figuras de calidad, ocho en total en carne de vacuno.
También, destacó el impulso del sector desde la Junta a través del primer Plan de Promoción y de Comercialización de la Industria Agroalimentaria 2008-2011, dotado con 867 millones de euros, “en el que la carne fresca ocupa un lugar muy destacado puesto que el sector cárnico es el que aglutina el mayor volumen económico de negocio dentro del total de la industria agroalimentaria”.
Al respecto, la consejera recalcó que Castilla y León se sitúa en el segundo lugar de España en número de cabezas de ganado vacuno, con cerca de 1,2 millones de reses – el 24 por ciento nacional- de las cuales el 56 por ciento “son vacas nodrizas”. En total, existen en la región 16.232 explotaciones.
Asimismo, destacó que desde 1986 se ha duplicado la producción de carne, más de cien mil toneladas “amparadas por un sistema de producción tradicional, relacionado con el territorio, el sistema de gestión de ganado en extensivo, que permite utilizar la superficie pastable, un mejor aprovechamiento de los recursos naturales y que es además una garantía de calidad”. Este incremento, según Clemente, hace necesario aumentar el número de cebaderos con los que cuenta Castilla y León ya que“muchos de los terneros que nacen en nuestra Comunidad no pueden ser criados aquí por carecer de cebaderos suficientes”, dijo.