L a UPL ha vuelto a amagar con romper el pacto de León y de otros 14 municipios de la provincia. Ha dicho que revisará los acuerdos con sus socios de gobierno, que es la manera fina que tiene el secretario general de los leonesistas, Melchor Moreno, de decir las cosas. El detonante ha sido la pachorra que se está tomando la alcaldesa de San Andrés en retirar la portavocía de la UPL en ese Ayuntamiento a un expedientado que ya no es de la UPL, Luis Herrero Rubinat. Eugenia Gancedo dice que va a pedir un informe al Consejo Consultivo de Amilivia y los de Melchor reclaman a su socio en Ordoño II y flamante secretario provincial del PSOE, Francisco Fernández, que meta en vereda a la sustituta de Miguel Martínez.
Para complicar este asunto que está volviendo local a la dirección de la UPL, sale la moción de censura en Sariegos. Puede que no tenga nada que ver una cosa con la otra, pero qué casualidad que aquí el mango de la sartén la tengan los leonesistas para que los socialistas puedan gobernar. Son como niños: “Te cambio edil repetido por bastón de mando en municipio del alfoz”. Pero la operación no ha debido salir bien del todo porque después del amago inicial (y van tres) la UPL ha decidido pisar el freno. Se va a pensar lo que hace después de abandonar el pacto de gobierno que mantenía, en este caso con el PP, y de haber comenzado a negociar. Del amagar y no dar al caramelo en los labios.