Caja España expone algunos de los programas de mano de este coleccionista
La pasión de Ricardo Rodríguez por el cine se manifiesta en esta muestra. J.M. LÓPEZ
L. Castellanos León
Más de 8.800 programas cinematográficos de mano ha ido acumulando el leonés Ricardo Rodríguez Calzón, ochenta de los cuales permanecerán expuestos, junto a otros tantos retratos de algunos de los más emblemáticos actores de la historia del séptimo arte, en el vestíbulo del Centro Cultural de Caja España, en la calle Santa Nonia de León, hasta el próximo día 28.
Estas pequeñas joyas, que elevaron a algunos de sus creadores, como Renau, Jano, Soligó o Mac, a la categoría de artistas, fueron usados de manera habitual hasta la década de los setenta, en que cayeron en desuso, por empresas distribuidoras y exhibidoras para la promoción de sus películas. Actualmente, han ido revalorizándose, alcanzando en el mercado una cotización considerable.
Ricardo Rodríguez Calzón, un apasionado del cine, fue atesorándolos desde que era un chaval. El más antiguo de los que conserva, perteneciente al film, ‘La repórter relámpago’, de Clarence Badger, data de noviembre de 1930 y se repartió en el Teatro Losada de Orense. Los programas de su colección pertenecen a cines de toda España, entre ellos por supuesto los de la provincia leonesa, e incluso de Bégica, Francia o Estados Unidos.
Los ochenta programas expuestos son reproducciones enmarcadas de los originales, no faltando los de películas tan inolvidables como ‘De aquí a la eternidad’, ‘Casablanca’, ‘Doctor Zhivago’, ‘Cantando bajo la lluvia’ o ‘Ben-Hur’, esta última de William Wyler, para Ricardo Rodríguez el mejor director de la historia del cine. También, ha incluido los de cuatro películas rodadas en tierras leonesas: ‘Luna de lobos’, de Julio Sánchez Valdés, ‘Cuerda de presos’, de Pedro Lazaga, y ‘Orgullo’ y ‘Un hombre va por el camino’, ambas de Manuel Mur Oti.
Apasionado del western (’Raíces profundas’, con la que tiene una cita todos los meses, y ‘Centauros del desierto’ se cuentan entre sus cintas predilectas) y el musical (Cyd Charise sigue siendo su perdición), Ricardo Rodríguez mantiene viva actualmente su afición por el cine, guardando absoluta fidelidad al cine clásico norteamericano. Con esta exposición, pretende ante todo rendir tributo al séptimo arte y compartir esa pasión con sus paisanos leoneses. “Disfruto ofreciéndola a todo el mundo”.