Hace 15 años viajé a París en el primer vuelo que hacía el recorrido entre Valladolid y la capital francesa. La compañía era Aviaco y fue todo un acontecimiento para el aeropuerto de Villanubla. El vuelo nació con la idea de recoger a los directivos de las grandes fábricas francesas de Galicia y Castilla y León. Citroën, Renault, Michelín... Venía desde Vigo y hacía escala en Valladolid. Desde entonces mucho ha llovido para que León también tenga un vuelo internacional a la capital de Francia. Viajando, como dice Víctor Manuel, uno se quita la boina de pueblo. Y París siempre es una visita aconsejable. Lo importante ahora es que Air Nostrum no se pase con las tarifas después de marzo. El aeropuerto de La Virgen del Camino tiene grandes posibilidades, también para el Bierzo, donde cada vez más se concentra la creciente industria de esta provincia. Lo que no era un plan de futuro era convertir Madrid en el gran destino desde León. Nada más que Renfe ha mejorado los trenes, el destino y las estadísticas se han caído. Valladolid puede ser una alternativa a Barajas, pero León también merece un aeropuerto. Toda esta historia refleja como ningún otro ejemplo esa mentalidad que sigue presente en las elites castellanas de que Valladolid debe concentrar todo el poder. ¿No estamos defendiendo el territorio por encima de la población en la financiación autonómica? Entonces de qué hablamos. Qué queremos un solo aeropuerto, un solo hospital... El chiste no vale.