La masiva asistencia y el gran ambiente del festival auguran una noche inolvidable con Joe Bataan
Una atmósfera única envuelve todos los lugares donde se celebra el Purple Weekend, como se demostró en las fabulosas actuaciones que tuvieron lugar ayer en el Musac. J.M. LÓPEZ
C.D.R. León
Un excelente ambiente y unos fantásticos conciertos están caracterizando la presente edición del Purple Weekend.
El escenario principal en la primera jornada presentaba un aspecto magnífico, con muy buena entrada y con esa atmósfera impagable, única, esa atmósfera que sólo se crea en conciertos en los que todos los asistentes poseen un ‘feeling’ común.
En los últimos meses se ha venido produciendo suspensión tras suspensión de concierto debido a la escasa venta de entradas; grupos de muy primera fila, tanto nacional (Estopa, El Canto del Loco) como internacional (REM, Springsteen) se han visto obligados a romper contratos o, caso de los americanos, a mudar el concierto a recinto más pequeño. Sin embargo, no ocurre esto en el Purple Weekend, que desde el primer momento contó con el apoyo de sus miles de seguidores, fieles seguidores que vienen tanto por la música como por la especial atmósfera del festival, por las múltiples actividades paralelas y por ese reencuentro con los amigos.
Esa primera sesión demostró todo ello. La música fue protagonista (con muy buen sonido), con excelentes actuaciones de The Mad, Graham Day y Los Negativos, que fueron elevando la temperatura de la sala hasta alcanzar el punto máximo con Los Negativos. También es un acierto colocar los mercadillos de discos y ropa al fondo del recinto, de modo que siempre hay movimiento, continuamente hay saludos y abrazos, animadas charlas, evocadores recuerdos..., puro ambiente Purple. Y además, la mayoría de las chicas lucían minifaldas ‘sixties’.
Del mismo modo, la apertura del escenario del Musac (en la mañana de ayer) fue otro éxito clamoroso. Con el vestíbulo del museo abarrotado, la gente bailaba y, sobre todo, respiraba esa atmósfera tan especial que coloca una parka a todo el mundo...
La jornada de hoy vuelve a iniciarse en el Musac con dos fantásticos conciertos a partir de las 12:30 horas protagonizados por The Moog y Los Coronas. Con el primero el Purple añade otra nacionalidad a su lista, puesto que se trata de una banda procedente de Hungría cuyo sonido tiene tanto de pop sixtie como de garage, tanto de power como de punk; su exitosa gira por USA es uno de sus más recientes avales. Por su parte Los Coronas, como siempre, aseguran electrizantes conciertos de surf instrumental capaz de colocar sobre una tabla al más seco.
Y en la sesión nocturna del Hispánico (a partir de las 21:00 horas) contará con Les Bof, The Outsiders y Joe Bataan y Los Fulanos. Les Bof es un grupo escocés formado por un francés y que se ha convertido en la primera banda británica que canta en ‘gabacho’; garage-beat a todo trapo e irremisiblemente bailable es lo que ofrece el cuarteto en su debut en España.
The Outsiders es un grupo holandés formado hace... ¡44 años! Sí, un par de años después que The Beatles se ponía en marcha The Outsiders, tal vez el grupo de culto holandés por excelencia y, eso seguro, el nombre emblemático del beat sixtie. Sin embargo, tras su espléndido debut y unos primeros discos magníficos, se separaron aun en los sesenta; pero hace unos diez años deciden regresar con la formación original (excepto una baja) y vuelven a saborear el éxito. Hoy debutan en España.
Y finalmente, el sensacional Joe Bataan, el ‘inventor’ del latin-soul, posiblemente también el antecesor del funky y el primero que se atrevió a grabar un disco de rap cuando apenas se sabía del término. Joe Bataan, un precursor, un pionero, un soberbio cantante afro-filipino-americano. Su primer disco data de 1967, cuando ya llevaba unos años dando ritmo al spanish-Harlem, y el último en 2006 ; posee éxitos rotundos, legendarios y matemática e irresistiblemente bailables. Su presencia en León es un lujo, algo para contar a los nietos... Y por si fuera poco, su grupo de acompañamiento, Los Fulanos, son de los que tampoco dan tregua; integrado por los de Fundación Tony Manero, exudan funk por los cuatro costados.