El ex ciclista babiano regresará a la Federación de la mano de Castaño
Carlos Jovellar, en su época de ciclista veterano. MAURICIO PEÑA
César F. Buitrón León
Este pasado fin de semana se eligió al nuevo presidente de la Federación Española de Ciclismo. El elegido fue el hasta ahora presidente de la Federación Madrileña de Ciclismo, Juan Carlos Castaño, que será el encargado de dirigir la Federación Española de Ciclismo en los próximos cuatro años. Junto a él estará un leonés, de Piedrafita de Babia, Carlos Jovellar, que regresará a una Federación Española en la que ya tuvo un puesto importante en los dos periodos de mandato de Manuel Pérez cuando fue director técnico en el periodo más laureado de la historia de las selecciones española de ciclismo. Aunque no será oficial hasta la semana próxima, salvo sorpresa mayúscula, Carlos Jovellar será uno de los hombres fuertes de Juan Carlos Castaño, con el que será vicepresidente.
Carlos Jovellar fue ciclista profesional entre el año 1968 y 1973 en el mejor equipo español y con el Bic y el Mercier, uno de los tres grandes del mundo en aquella época. En el Kas coincidió con Fuente, López Carril, Galdos, Gandarias, Lasa, Perurena, Nemesio González o González Linares, entre otros. Eran otros años de ciclismo casi heroico en los que esos ciclistas que eran los mejores del mundo apenas cobraban 20.000 pesetas. Nada que ver con el ‘boom’ del ciclismo en los 90 que convirtió a los ciclistas en ‘superestrellas’.
Cuando Carlos Jovellar dejó el ciclismo en activo, aunque hasta hace poco más de una década siguió corriendo en veteranos, siempre con buenos resultados. Hace tres lustros, cuando ya había pensado en colgar la bicicleta, a Carlos Jovellar le ofrecieron entrar en la Federación Española de Ciclismo. Fue subiendo en el escalafón hasta convertirse en directo técnico de una federación que con él al frente de la parcela técnica cosechó sus mejores éxitos. De hecho, en el último año que estuvo en ese cargo, las selecciones españolas sumaron un total de 14 medallas en las más importantes competiciones internacionales. Cinco medallas olímpicas, cuatro en el Campeonato del Mundo en pista, una en el Campeonato del Mundo de carretera, dos en el Campeonato de Europa de ciclismo en pista y dos más en el Campeonato de Europa de bicicleta de montaña fue el botín de aquella federación.
Cuando cambió el presidente no contó con él y se retiró sin hacer ruido. Entre Santa María del Páramo y Piedrafita ha pasado estos años. Todo apunta que en pocos días volverá a tomar protagonismo en la ‘Española’.