Sarmiento sabrá hoy si su lesión es para dos semanas... o dos meses
Sarmiento realiza un lanzamiento ante la defensa de un hombre del Bregenz. J.M. LÓPEZ
Jesús Coca León
“Un par de semanas en el mejor de los casos y unos dos meses si tenemos que operar”. Esas son las previsiones que ayer hacía Benigno Castro, médico del Reale Ademar, sobre la lesión del central Daniel Sarmiento. Aún son todo hipótesis, ya que como ayer era día de fiesta, será hoy cuando se le realice la resonancia al bravo central canario del equipo leonés, pero las expectativas no son buenas.
En un momento clave de la temporada, la baja del que probablemente sea el jugador más desequilibrante del Ademar, caería como un ‘jarro de agua fría’. Y es que si su ausencia ante el Barça ya marcó el desarrollo de encuentro, de aquí a final de año el conjunto ademarista tiene otras dos citas fundamentales: la visita al Ciudad Real (a sólo diez días vista parece improbable su presencia) y la disputa de la Copa Asobal dentro de tres semanas, para la que en el mejor de los casos llegaría muy justo.
Benigno Castro explicaba que: “Se le salió el codo, pero sabemos que no hay nada óseo porque le volvió al sitio. Pero, y aunque todo son especulaciones todavía, en principio la lesión puede ir desde un pequeño esguince que le tenga unas dos semanas apartado, a una rotura que obligue a operarle y estar dos meses fuera”.
Mala suerte
Está claro que ninguna lesión es afortunada, pero la manera en que se produjo la de Sarmiento roza el colmo de la mala suerte. En un deporte de tanto contacto como el balonmano, resulta que al canario no se le salió el codo en ninguna penetración, agarrón del rival o caída tras desequilibrarse en un lanzamiento. El propio Sarmiento explica que la lesión se produjo: “En una jugada bastante tonta, ni siquiera era una acción de tiro. Acabábamos de meter un gol, y yo me fui rápidamente hacía el banquillo para hacer el cambio ataque-defensa. Entonces un jugador del Barça que iba corriendo hacia su área para ponerse a defender, tropezó conmigo, con la mala suerte de que al caer se me salió el codo”.
Con nervios por lo que pueda mostrar hoy la resonancia, el central no pasó ayer un buen día: “tengo el codo muy inflamado y mucho dolor, estoy haciendo reposo y tomando antiinflamatorios y medicamentos contra el dolor” y manifestaba que “según la forma en que se produjo la lesión y lo que sentí, parece que podría tener una luxación de codo con distensión de ligamento. Pero bueno, espero tener lo menos posible y poder reincorporarme en diez días, porque aunque es cierto que nunca es buen momento para lesionarse, me fastidiaría muchísimo perderme el partido de Ciudad Real y la Copa Asobal”.