El colectivo de entrenadores le amenaza con seis meses de sanción
La imagen de Cervera dirigiendo desde la grada podría repetirse muchos partidos. photodeporte
Jesús Coca León
El ‘affaire’ Abelleira sigue dando quebraderos de cabeza a la Cultural y centrando la actualidad del equipo leonés por encima de su inmaculada racha deportiva.
Y es que, la imagen de Álvaro Cervera dirigiendo a su equipo desde la grada, podría repetirse durante un largo periodo de tiempo, hasta que el equipo leonés y el ex técnico Milo Abelleira solucionen su conflicto.
Hasta ahora Cervera había sentarse en el banquillo gracias a una autorización provisional expedida por la Federación de Castilla y León, realizada porque desde la Federación Española les habían dicho que estaba todo en orden y no había ningún obstáculo que le impidiera sentarse en el banquillo mientras se le tramitaba la ficha.
Sin embargo, el hecho de que el colegiado Costas Soto (perteneciente al colegio vigués) no aceptara el sábado contra el Racing B esa licencia provisional y, en una decisión que desde la Federación Territorial ha sido calificada como “una extra limitación de sus funciones”,no permitiera sentarse en el banquillo a ninguno de los miembros del cuerpo técnico de la Cultural (no sólo a Álvaro Cervera, tampoco al segundo entrenador Juan Carlos ni al preparador físico José Luis Presa) ha sido la gota que ha hecho colmar el vaso y ha destapado la ‘caja de los truenos’.
El Comité de Entrenadores, que se ha puesto del lado del ex técnico Abelleira, amenazó por medio de su presidente Ramón Cobo a Cervera. En declaraciones a Radio León, Cobo afirmó que: “Si Álvaro Cervera vuelve a sentarse en el banquillo de la Cultural sin arreglarse esta situación podría ser sancionado con entre uno y seis meses de sanción. Hasta ahora no hemos tomado ninguna decisión drástica, pero si el sábado utiliza la licencia provisional para sentarse en el banquillo contra el Sporting B, ya tenemos redactado el papel en el que pedimos al órgano correspondiente que le sancione”.
Por tanto, el técnico se ve ahora en un complicado dilema. Dirigir a sus jugadores desde la grada, algo que tras el partido del Racing ya reconoció que le molesta bastante, o arriesgarse a recibir una dura sanción del colegio de entrenadores.
La única solución posible está en que Cultural y Abelleira lleguen a un acuerdo en su disputa sobre si tiene que cobrar lo estipulado por el juez en bruto o en neto, algo que parece difícil de solucionarse a corto plazo. El equipo leonés ha buscado una solución temporal hasta que eso se decida, peroMilo no la acepta y eso podría provocar que todo se dilate en el tiempo. “La Cultural ha depositado la cantidad líquida que entendemos debe recibir Abelleira en función de la resolución del Comité Jurisdiccional, a la espera de ver qué pasa con el resto, pero el entrenador se niega a aceptar una cantidad que no sea todo el neto. Por tanto estamos atados de pies y manos, no podemos hacer nada”, manifestaba Dionisio Elías.