Considera que hay que cambiar la legislación y se compromete a expulsarlos
Efe Madrid
El Gobierno cree que la disolución generalizada de los ayuntamientos del País Vasco y Navarra gobernados por ANV “no parece posible” con la actual legislación, pero está firmemente comprometido para que Acción Nacionalista Vasca no tenga “ni un solo alcalde” en ninguna institución democrática.
Un compromiso reiterado en el pleno del Congreso por la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, durante una interpelación urgente formulada por la diputada de UPyD, Rosa Díez, sobre la necesidad de utilizar todos los instrumentos del Estado de Derecho para disolver los ayuntamientos gobernados por ANV.
En su intervención, Rosa Díez ha exhibido en la tribuna lo que ha definido como “el mapa de la indignidad”, un folio con los 42 municipios gobernados por “los enemigos de los demócratas”.
Díez ha apelado al artículo 61 de la Ley de Bases de Régimen Local para defender que el Gobierno puede iniciar la disolución de estas corporaciones locales y ha insistido en que el Ejecutivo es la única institución que puede actuar en ese sentido.
“El resto, tenemos las manos atadas”, se ha lamentado Díez, pero sus afirmaciones han sido rebatidas por la ministra, quien ha rechazado que se pueda aplicar esa normativa para proceder a disolver los ayuntamientos, razón por la cual –ha dicho– el Gobierno está trabajando en la reforma legal necesaria que lo haga posible.
Salgado y Díez han acabado protagonizando un agrio enfrentamiento en sus respectivos turnos de réplica, con un cruce de reproches en el que la diputada de UPyD ha acusado a la ministra de demagogia y ésta, a su vez, ha censurado su falta de prudencia y de contención.
Ambas han convenido en la necesidad de que ANV no debe gobernar en ninguna institución democrática, pero no se han puesto de acuerdo en las fórmulas que se pueden emplear para conseguir este propósito.