Momento de la protesta de ayer ante la Junta. SECUNDINO PÉREZ
Los sindicatos UGT, CCOO,y CSI-CSIF se concentraron ayer a las puertas de la Delegación Territorial de la Junta en León para denunciar la “prostitución” del sistema de retribuciones extraordinarias de la Junta de Castilla y León. Durante la concentración explicaron que algunos funcionarios perciben entre 300 y 3.000 euros por este tipo de retribuciones, mientras que las nóminas de muchos trabajadores no alcanzan lo que la Junta concede como gratificaciones a algunos empleados. La crisis económica es una situación que los sindicatos aseguran entender por lo que no piden aumentos salariales para los trabajadores,sino que las retribuciones extraordinarias se distribuyan de una forma “más coherente”.