La Crónica entrega mañana a sus lectores el libro DVD sobre este río
El Cea atraviesa diversos y pintorescos paisajes.
Fulgencio Fernández Prioro
La rivalidad, sana, es uno de los alicientes de muchas historias. En la ribera del Cea —el río que protagoniza la entrega de mañana de la colección ‘Por los caminos del agua’— la rivalidad ha sido uno de los alicientes de su vida diaria. La ha habido incluso por el lugar de nacimiento del río y la hubo asimismo en uno de los deportes más tradicionales de buena parte de las comarcas que atraviesa: la lucha leonesa, en la que los deportistas defendían el honor de sus pueblos en los juegos que se solían celebrar en las fiestas de los pueblos.
Más curiosa es la polémica sobre el nacimiento del río que se disputan los dos pueblos de su cabecera: Prioro y Tejerina, dos viejos rivales. No entraremos en el histórico conflicto aunque sí hay que dejar constancia de que los dos parajes son realmente merecedores de serlo, realmente espectaculares: la Fuente del Pescado, en Prioro, en la collada de Peña Prietas y La Piedra del Agua, por Tejerina. Elijan.
Es la cabecera del río que protagoniza la entrega que mañana realiza La Crónica. Un libro de 36 páginas y un DVD de media. Los textos son de Sergio Santacruz y las fotografías de Miguel Sánchez y Puri Lozano, responsables también de la dirección editorial de todo el proyecto, de los 25 ríos que componen la colección.
Son aquellas tierras altas del Cea comarcas de pastores y trashumantes, que deben su origen a antiguos asentamientos vadinienses y mantienen vivas numerosas tradiciones, seguramente mucho más que en cualquier otra comarca. Allí existe la ronda de los quesos, los quintos, se levantan los mayos en los cantemisas, la lucha sigue siendo el deporte rey...
No se le puede negar al Cea que recorre comarcas muy diversas, en todos los aspectos. Después de su periplo por las tierras altas, superado el balneario de Morgovejo y el espectacular y despoblado valle de Valdetuéjar, llega a las Tierras del Sotomonte: Valle de las Casas, La Riba, Cebanico, Mondreganes... tierras de retablos e iglesias y buena miel. Accedemos después a una ribera suave, la del pueblo que le da nombre al río, tierra de mucha historia y rico patrimonio.
El tramo final está marcado por el Camino de Santiago y la espectacularidad de su arte. Sahagún es uno de los pueblos que más iglesias, monasterios, puentes... tiene en su territorio, otra cosa es cómo se conservan muchos de ellos. Las iglesias de San Tirso y San Lorenzo, el Puente Canto, La Peregrina, San Pedro de Dueñas... para qué seguir, lo mejor es sentarse y esperar que el libro y las imágenes te ofrezcan un momento irrepetible.