El viejo coche-salón en los Talleres Celada de León donde se restaura. MAURICIO PEÑA
Manuel C. Cachafeiro León
Parece mentira que una ‘joya’ de madera y hierro que recorrió la Vía de la Plata en la época de más esplendor de esta línea ferroviaria haya estado abandonada durante décadas en un solar cerca de Madrid. No es tampoco una excepción, sino más bien lo que ocurrió con mucho material que instituciones como el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril están intentando recuperar ahora para darle un nuevo uso: los trenes turísticos.
Este antiguo coche-salón para autoridades de la Compañía Nacional de los Ferrocarriles del Oeste de España, que recorría el trayecto entre Astorga y Plasencia, acaba de llegar hace escasas fechas a León para su restauración ‘técnica’ después de pasar por unos talleres de Valencia donde se repararon y pusieron a punto sus nobles maderas.
“Los trabajos hasta llegar a León se han prolongado durante los dos últimos años y han permitido devolver al vehículo todo su primitivo lujo y esplendor, constituyendo una pieza única a nivel patrimonial”, explica Ricardo Oliver, presidente del Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril (CEHFE), institución que promueve su restauración y que recientemente también trajo hasta León una antigua locomotora de vapor con el mismos fin.
El coche-salón es “muy especial” también porque sólo fueron encargadas dos unidades que construyó la Sociedad Española de Construcción Naval, de Sestao (Vizcaya), en 1929. “El vehículo era de una gran distinción, dada que su finalidad era la de trasladar a directivos de la propia compañía o a aquellas autoridades que efectuaran el recorrido por las diferentes líneas de su red, básicamente la Vía de la Plata”, añade el presidente de la CEHFE.
La restauración sólo requiere ya de unas últimas actuaciones en rodaje y freno que están siendo efectuados actualmente en las instalaciones de Talleres Celada, enLeón. “Una vez concluidas, y si el proyecto se desarrolla conforme a lo previsto, el vehículo podría ser destinado al tren turístico ‘Tierras del Bierzo’, tal como se contempla en el proyecto elaborado”, anuncia Ricardo Oliver. En el proyecto berciano participan el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español, la Compañía General de Ferrocarriles Turísticos y los ayuntamientos de Villafranca del Bierzo y de Toral de los Vados.
El coche-salón fue construido para la Compañía de los Ferrocarriles del Oeste de España, que se creó en 1884 como filial de la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Cáceres y Portugal, con el objetivo de poner en funcionamiento una línea de Plasencia a Astorga. Sin embargo, poco tiempo después la construcción quedó paralizada debido a la crisis financiera de otra empresa ferroviaria portuguesa que era su soporte económico. Debido a esa crisis, la compañía traspasó sus derechos de explotación a una nueva sociedad, Gran Central de España. La construcción de la línea Plasencia-Astorga finalizó en julio de 1896, aunque los malos resultados económicos obligaron al Estado, en 1927, a incautarla, creándose así la ‘Compañía Nacional de los Ferrocarriles del Oeste’ en 1928.
La vida del coche-salón acabó en una vía muerta, como la propia línea de Astorga a Plasencia, que espera su reapertura. Ahora parece que para las dos se apunta un nuevo esplendor.