Utilizaban numeraciones de tarjetas de crédito para compras virtuales
En una imagen de archivo, la Policía Nacional investigando los archivos de un ordenador. ICAL
L.C. León
La Policía Nacional ha detenido a cuatro individuos de nacionalidad nigeriana en León que formaban parte de una organización internacional especializada en estafas con falsas tarjetas bancarias.
Según fuentes oficiales, utilizaban de manera fraudulenta numeraciones de tarjetas bancarias para realizar compras en comercios virtuales. Eran otros miembros de la red los que les facilitaban desde Canadá y Vietnam los datos de las tarjetas que obtenían mediante ‘pishing’ –ataques informáticos a empresas de comercio electrónico o a través de programas de generación de numeraciones–.
Mientras, también adquirían artículos electrónicos y de telefonía móvil y compraban billetes de avión o tren que revendían a precios inferiores a los del mercado.
La Policía ha detenido en la operación ‘Kaduna’ a otros 20 nigerianos: 13 en Alcalá de Henares, 3 en Torrent (Valencia) y 4 en Molina de Segura (Murcia). Se han practicado siete registros domiciliarios en los que se han intervenido 65 teléfonos móviles, seis televisores de pantalla plana, ocho ordenadores y dos discos duros, notificaciones nominales de ser ganador de “lotería primitiva” preparadas para remitirlas al extranjero, documentación bancaria, albaranes de entrega de mercancía de empresas de logística y transporte, 1.640 euros en efectivo y más de 25.000 euros en tres cuentas bancarias.
En los dos meses y medio que ha durado la investigación se han identificado más de 500 operaciones fraudulentas con perjudicados en varios países. La organización llevaría más de cuatro años cometiendo este tipo de estafas por lo que el valor de lo defraudado se cifra en millones de euros.
Además, tras el examen de los ordenadores intervenidos, no se descarta que los detenidos estén implicados en otro tipo de estafa como la de las “cartas nigerianas”.
Algunos miembros de la organización, residentes en Canadá y Vietnam, eran los encargados de facilitar numeraciones de tarjetas válidas. Los miembros de la red residentes en España eran los responsables de comprar los datos de las tarjetas bancarias para utilizarlas fraudulentamente en la compra de bienes y servicios.
Los datos eran remitidos mediante programas de mensajería instantánea a través de Internet o bien por medio de correos electrónicos. Para efectuar los pagos por las numeraciones empleaban empresas de envío de dinero y se ha comprobado que varios de estos envíos fueron recibidos por una persona en Vietnam.