Los socialistas dicen que “no todo el agua de la provincia es inodora” y sostienen que no se han priorizado las obras a desarrollar
El último Pleno del año se caracterizó en la mañana de ayer por la bronca política.
Marian García León
El último Pleno de la Diputación Provincial de este año no estuvo presidido, precisamente, por la concordia. La aprobación del convenio de la sequía 2008-2009 –con los votos a favor de PP y UPL– encrespó a la oposición socialista que llegó a decir, en boca de su portavoz, que “no en todos los ayuntamientos de la provincia de León el agua es inodora. Se está desvirtuando el plan y los municipios con verdaderas necesidades no son atendidos”. El reparto deja obras en 30 pueblos gobernados por el PP y 15, en pueblos gobernados por el PSOE.
Demetrio Alfonso Canedo reprochó al equipo de Gobierno que los socialistas no habían sido invitados a las mesas de negociación y reprochó que “las actuaciones no se acometen en los municipios con mayores necesidades, sino en función del color político de los mismos”. Hay municipios, añaden, “que se han quedado fuera del plan y “ni siquiera tienen agua para beber”. Como ejemplo Villamoratiel de las Matas, cuyo alcalde quiso intervenir en el Pleno y fue amenazado con ser expulsado de la sala.
Mientras, el portavoz del PP, Jaime González, negó ‘la mayor’ y dijo que no existen motivos para la queja. “Muchos pueblos se han quedado fuera, pero los recursos son limitados”. No entiende González el reproche de los socialistas cuando les acusan de repartir las obras en función de quién gobierne en los Ayuntamientos, “hemos priorizado la necesidad y la urgencia, no como en el Plan del Accesibilidad del Gobierno, donde sí hay un injusto reparto de los fondos”, concluyó Jaime González.
El Plan de Sequía 2008-2009 cuenta con una dotación presupuestaria de 3 millones de euros, 1,5 millones por anualidad. En él se incluyen partidas específicas para solucionar los problemas derivados del arsénico y partidas para actuaciones urgentes imprevisibles.
El rifirrafe político vivido ayer en la Diputación de León por el reparto de los fondos a los ayuntamientos motivo el anuncio por parte del diputado socialista, Matías Llorente, de la presentación en el próximo Pleno de la Diputación una moción para sentar las bases que garanticen la equidad en el reparto de los fondos públicos.
Otro de los puntos polémicos del Pleno fue el reparto de las ayudas del Pacto Local de 2006. Hasta ahora, sólo 56 municipios han justificado las obras, cuando en su momento se aprobaron 137 actuaciones.
LLorente considera que “el Pacto Local se vendió como la panacea para los pequeños pueblos”. Al respecto la presidenta de la Diputación se comprometió a pagar todas las obras ya justificadas y dar un mes de margen al resto de ayuntamientos para que justifiquen sus intervenciones.