Hay que tener mucho cuidado con las palabras. El último Pleno del Ayuntamiento de León dio buena muestra de ello. El PSOE anunció que había logrado un crédito de 70 millones de euros con el Banco de Santander para pagar los “pufos” del PP y el PP abandonó la sesión con cajas destempladas. Según la Real Academia de la Lengua Española “pufo” es una deuda cuyo pago se elude de forma fraudulenta, una estafa o un engaño. No se sabe a qué acepción se referían los socialistas.
El equipo de gobierno logró con su gracia que quedara eclipsado uno de los mayores milagros a los que hemos asistido desde la resurrección de Lázaro: que con la que está cayendo alguien consiga de un banco un crédito, que el crédito sea de 70 millones y que a quien se lo conceden sea el Ayuntamiento de León. Qué digo milagro. Esta es la santísima trinidad de los milagros. Gracias al aguinaldo de Botín, el Ayuntamiento de León podrá pagar a parte de sus proveedores, muchos de los cuales llevan esperando a cobrar desde que esto se llamaba Legio VII.
Propuesta de negocio número tres: el karaoke heavy. Ya está bien que todos los locales del sector nos abrumen con la turra de la canción melódica. Los más duros también tienen derecho a hacer sus pinitos ante pivas y colegas. Y si el idioma es un problema, para eso está la traducción fonética. Suéltate la melena y canta conmigo: “jaigüei tu gel / jaigüei tu gel...”. Pa forrarse.