La Guardia Civil extiende a León su investigación sobre la manipulación de los cuentakilómetros de coches de lujo
A la derecha, fotografía facilitada por la Guardia Civil sobre la investigación de Santiago de Compostela. GUARDIA CIVIL
L.C. León
Esta semana, agentes de la Guardia Civil de León pertenecientes al Sector de Tráfico imputaban a un vecino de Astorga —responsable de un establecimiento de compra y venta de vehículos—, un presunto delito de estafa por haber alterado el cuentakilómetros de un coche para su posterior venta. El automóvil, comprado a un particular,se vendía con 96.000 kilómetros cuando en realidad tenía 285.000 kilómetros, según una nota hecha pública por la Guardia Civil.
La Guardia Civil lleva meses investigando una trama que podría tener ramificaciones en León y cuyo centro de operaciones podría estar en Galicia, aunque las mismas fuentes no han querido aclarar si el caso de Astorga está relacionado con dicha infraestructura.
El pasado mes de octubre, agentes de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil de La Coruña detuvieron a cinco personas en la comarca de Santiago de Compostela por, supuestamente, trucar cuentakilómetros de coches.
La ‘Operación Trucarro’, como se denominó, investiga desde entonces el posible fraude y estafa a compradores de coches de segunda mano. La cuantía económica de esta estafa está todavía por determinar a falta de reunir y analizar toda la documentación intervenida. Sin embargo, según los primeros indicios de los investigadores, hasta 120 concesionarios y talleres repartidos por varias provincias del territorio nacional podrían estar relacionados con los hechos.
La localidad de Vilar de Calo, en el municipio coruñés de Teo, era donde se ubicaba la empresa que en un principio dio origen a toda la operación. El propietario de la firma y cuatro de sus empleados fueron las personas detenidas en un primer momento.
La principal actividad de esta empresa, según la Guardia Civil,consistía en desplazarse a los distintos talleres y concesionarios que solicitaban sus servicios para manipular los cuentakilómetros de algunos vehículos procedentes del mercado de segunda mano y otros que se comercializaban como kilómetro cero.
En los registros de los domicilios y los inmuebles pertenecientes a la empresa se intervinieron distintos documentos, así como un abundante equipo y material informático, además de sofisticados aparatos necesarios para llevar a cabo las manipulaciones.
La supuesta colocación en el mercado de vehículos con alteraciones de kilometraje, según precisó la Guardia Civil, “no solo estaba causando un directo prejuicio en los adquirientes de los coches, sino en el propio mercado de ocasión y en aquel relacionado con los vehículos denominados de kilómetro cero”. Incluso algunos particulares podrían haber solicitado la alteración en los cuentakilómetros de sus vehículos “para conseguir una venta más ventajosa”, según la Benemérita.
La importante tecnología utilizada por la empresa intervenida ofrecía la posibilidad de manipular turismos de distintas marcas, que afectaba tanto a coches utilitarios como a turismos de alta gama. La operación policial, que permanece abierta, está siendo coordinada por el Juzgado Número 2 de Santiago de Compostela.
La Guardia Civil está llevando a cabo varias actuaciones contra este tipo de delitos en los últimos años. Así, en 2006, una operación para destapar un caso de venta de coches de importación y de segunda mano con el cuentakilómetros manipulado investigó a más de un centenar de personas y llevó a la incautación de37 vehículos y 51 concesionarios inspeccionados en la provincia de Gerona.
Cuatro personas fueron detenidas también. Uno de ellos, según contó entonces la Guardia Civil, se dedicaba a manipular los cuentakilómetros digitales de los coches para aumentar su valor . Luegolos vendía a concesionarios, que los ponían en el mercado a un precio muy superior a su valor real. Sólo en los últimos cinco años se han vendido en la demarcación gerundense, según cálculos oficiales, más de 3.500 vehículos de segunda mano, gran parte de los cuales podrían tener el cuentakilómetros manipulado.
En Málaga, en mayo de 2006, y según informó Efe, la Policía Nacional desarticuló una organización criminal internacional dedicada al narcotráfico y al blanqueo de capitales, que desde 2001 blanqueó 360 millones de euros, e invirtió parte del capital en la compra y explotación de un prostíbulo de lujo en Estepona (Málaga) valorado en 12 millones.
Con el dinero obtenido, la organización criminal compraba vehículos de alta gama de segunda mano en Alemania y los importaba a España. Después de manipular los cuentakilómetros los vendían a particulares, ingresando también de esta manera en la corriente monetaria legal, el dinero blanqueado.
Fue un caso excepcional, pero pone de manifiesto que la manipulación de cuentakilómetros está muy extendida.
En Sevilla, también en 2007, la Guardia Civil detuvo y puso a disposición judicial a seis personas en relación con la manipulación de cuentakilómetros de vehículos usados, que sirvieron para esclarecer 39 delitos de estafa y nueve delitos de falsificación documental llevados a cabo en la provincia de Sevilla.
En este caso, las investigaciones comenzaron en marzo de 2006, cuando un vecino denuncia que al ir a vender su vehículo, con pocos años de antigüedad, pocos kilómetros y con frecuentes averías, le comunicaron que el cuentakilómetros había sido manipulado.
Iniciadas las averiguaciones, según informó en su día Efe, se pudo establecer que vehículos procedentes de casas de compraventa, que a su vez habían sido comprados a empresas dedicadas al alquiler de vehículos, eran expuestos en las casas de compraventa y se ocultaba a los compradores su procedencia, manifestándoles que habían pertenecido a particulares. En algunos casos vehículos con dos años y 45.000 kilómetros, tenían realmente más de 200.000 kilómetros y la empresa de compraventa le “lavaba la cara” a los vehículos, que compraba a empresas de alquiler, ubicadas en su mayoría en la provincia de Madrid, agregaba la nota de la Guardia Civil.
Como consecuencia de las detenciones que lleva realizando la Guardia Civil desde 2006, en esta última fase del operativo, se han esclarecido nueve delitos de falsedad documental consistentes en que “para garantizar los kilómetros del vehículo en venta, la casa de compraventa expende un certificado falsificado”, en el que avala el kilometraje del vehículo.
La investigación de Galicia continúa y se ha extendido a Asturias y León. Los investigadores sospechan que la empresa gallega donde se iniciaron las investigaciones tenía capacidad para manipular unos 20 vehículos diarios en diferentes concesionarios y talleres gallegos y de fuera de Galicia.
Para trucar los cuadros digitales de los vehículos se utiliza un aparato que es perfectamente legal en España. El aparato, que tiene un coste de unos 9.000 euros, permite reprogramar el ordenador de a bordo y modificar el kilometraje simplemente con un conector, sin desarmar siquiera el cuadro de mandos.
El trucaje de los cuentakilómetros de los vehículos suele costar en torno a 500 euros, según personas conocedoras del mundo de los coches, aunque se han conocido casos en los que el manipulador cobraba entre 60 y 100 euros.
El Código Penal establece para este tipo de delitos penas que oscilan entre los seis meses y los tres años de privación de libertad. En León, el imputado y la instrucción de las oportunas diligencias ya han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Astorga. De momento, ahí se queda todo.