Financiación autonómica, planes anticrisis... los pequeños municipios también quieren vivir
Ricardo Pellitero, junto al cartel de Fáfilas, uno de los tres pueblos de los que es alcalde, el pasado viernes. M.C.C.
Manuel C. Cachafeiro León
Forman parte de ese paisaje donde el envejecimiento y la despoblación son el pan de cada día. Son los pequeños municipios de León, los que más tienen que perder en un nuevo reparto de la financiación autonómica que primará la población sobre el territorio.Son muchas las rutas que se pueden hacer. Por la montaña, por el páramo, por el Bierzo... En el caso de Villabraz, a ocho kilómetros de Valencia de Don Juan, la lucha de su alcalde se centra en no bajar de 100 habitantes. El Ayuntamiento lo forman tres pequeños pueblos: Villabraz, Fáfilas y Alcuetas. De momento, y a duras penas, el censo está en 126 personas. “No subirá, pero al menos pedimos que no baje más”, dice el alcalde, Ricardo Pellitero Martínez.
Con 33 años, lleva con ésta tres legislaturas al frente de un municipio donde la agricultura fue el medio de vida durante generaciones. Hoy pocos la trabajan. La actividad queda reducida a algunos tractores y unas pocas explotaciones dedicadas al pastoreo.
Villabraz no tiene los presupuestos millonarios de Madrid, Cataluña o el País Vasco. Con 120.000 euros al año, el Ayuntamiento se conforma con atender sus servicios básicos.
Hace ocho años, las calles del pueblo no estaban asfaltadas. Hoy en cambio, y pese a los malos augurios, no hay ninguna casa que se venda. “Muchas se están rehabilitando como segunda residencia de fin de semana”, explica el regidor con cierto orgullo. El horizonte es negro, pero al menos se vislumbra un rayo de luz.
Villabraz refleja, como podrían reflejar otros pequeños municipios, esa otra realidad de quienes se resisten a abandonar sus casas camino de la gran ciudad, o de Valencia de Don Juan en su caso. “Por los 20 millones que vale una casa en Valencia de Don Juan aquí puedes vivir estupendamente”, dice Ricardo Pellitero.
El bajo presupuesto municipal es también una pescadilla que se muerde la cola, porque no pueden cofinanciar proyectos con la Junta o la Diputación. “Nosotros no tenemos dinero para pagar el 30% de las obras. De dónde lo sacamos”, se pregunta el edil.
Ahora, el plan anticrisis de Zapatero ayudará también a crear algo de empleo. No será mucho dinero, pero al menos el Ayuntamiento no deberá pagar una parte. Ricardo Pellitero ultimaba el viernes la memoria de las dos obras para su presentación en la Subdelegación del Gobierno: 20.000 euros para instalar una fuente artesana en Alcuetas y el arreglo de los jardines de los tres pueblos. “Nosotros no podemos atenderlos. Al menos así se acondicionarán y después, si es posible un acuerdo con Mansurle, se podrán regar toda la temporada”, explica la primera autoridad de Villabraz.
En todo el municipio, él es de los más jóvenes y sólo hay una niña de ocho años. El resto, o es gente mayor, o vecinos que mantienen abierta la casa en el pueblo aunque vivan en Valencia de Don Juan, León o grandes ciudades.
El futuro de Villabraz pasa, según explica el alcalde, por el proyecto de la granja de huevos, que generará en la zona de Coyanza más de un centenar de empleos. En terrenos del municipio está previsto que se instale la granja de huevos camperos. “Esperemos que haya trabajo y que la gente se quede a vivir aquí” es su esperanza.
Según los estudios que todos los años hace La Caixa sobre el nivel de renta, la mayoría de los habitantes que han desaparecido en los últimos años en la provincia de León han sido en municipios con menos de 1.000 habitantes como Villabraz.
Ayuntamientos como Páramo del Sil o Sabero han llegado a perder el 10% de su población en apenas tres años. Otros municipios con pasado minero como Torre del Bierzo, Toreno, Igüeña, o en zonas agrícolas como Riego de la Vega, Castrocontrigo, Bustillo o Cabrillanes han llegado a caer un 9%. Municipios todos ellos que perderán con una financiación que no primará precisamente la dispersión de la población.
Villabraz está en la ruta de otros pequeños municipios que, a duras penas, buscan un futuro que al menos sea posible. Pasando el pueblo se llega a Castilfalé, ydos kilómetros más allá está Valdemora, dos ayuntamientos donde ya no hay concejales. El alcalde se elige directamente desde las últimas elecciones por falta de candidatos.
El Ayuntamiento de Castilfalé tiene un presupuesto anual de poco más 40.000 euros, ocho millones de las antiguas pesetas, una cantidad casi ridícula para pagar al secretario y los gastos generales. Las últimas obras se han destinado a construir una pista polideportiva o a arreglar elcementerio.
La emigración a las grandes ciudades hizo estragos en los años 60 y 70 en esta parte de León.
Según la Dirección General del Catastro, Castilfalé tiene un valor catastral de 730.000 euros y el municipio más ‘barato’ de los 211 de la provincia es Valdemora. Apenas 600.000 euros, lo mismo casi que valen los pisos más caros de la calle Ordoño II. La localidad, de 94 habitantes, tiene 100 titulares de inmuebles, la mayoría de usos agrícolas. 72 de los 139 existentes no tienen uso residencial.
Otros pueblos del sur viven también amenazados por la demografía, con menos ya de 150 habitantes: Vallecillo (140), Fuentes de Carbajal (129), Castrotierra de Valmadrigal (132)...
El Servicio de Asistencia a Municipios de la Diputación Provincial lleva años trabajando para una posible unión de pequeños municipios, pero siempre surge la misma pregunta: ¿Dónde se pone el Ayuntamiento?
«En tiempos de Franco se planteó, pero el problema fue el mismo: ¿dónde queda el ayuntamiento?», recuerda Luis García Ruano, antiguo alcalde de Castilfalé, que reconoce que alguna vez se habló de la unión con Valdemora.
Castilfalé, según ese inventario de los pueblos de León que fue el Madoz, llegó a ser cabecera de un ayuntamiento al que pertenecían Matanza, Villabraz, Valdemoro y Villaespino Cerón. Pero eso fue ya en el siglo XIX. Historia.
Según un estudio del Consejo Económico y Social de Castilla y León, los 46 municipios más ricos de León están en el entorno de los grandes núcleos de población de la provincia. Otros 36 están en la media nacional. Sin embargo, más de 160 están por debajo y en siete la situación es crítica. Siete ayuntamientos entre los que están Fuentes de Carbajal, Gusendos de los Oteros, Matanza de los Oteros, Santa María del Monte Cea, Valverde-Enrique, Castilfalé y Corbillos de los Oteros.
Ahora, la mejora de la carretera, el alumbrado público o la pavimentación de calles son los proyectos de la nueva la alcaldesa de Castilfalé, Purificación del Valle.
Los pequeños pueblos se conforman con poco. El problema es que cada vez tendrán menos, si es que sale adelante un proyecto que está sobre la mesa y que tiene a muchas voces a favor.