4.000 leoneses llenaron de color las calles con la disputa de la San Silvestre
La San Silvestre convocó a numerosos participantes. SECUNDINO PÉREZ
Jesús Coca León
La San Silvestre ha conseguido que el 30 de diciembre sea un día especial para todos los leoneses. Comenzó hace doce años de forma modesta, pero ha calado de tal manera que en las últimas ediciones ya queda claro que es un fenómeno de masas.
Y es que esta es sin duda la fiesta más popular del deporte leonés. Ganar es lo de menos, sólo unos pocos se preocupan de ello, ya que la mayoría lo que buscan es divertirse. Ayer, más de 4.000 personas colapsaron la Calle Ancha en la salida de la prueba popular, a la que llegaban riadas de gente desde todas las calles adyacentes en una curiosa estampa. Porque, en pleno invierno, con el día tan oscuro y el frío que hacía en la capital, si algún turista veía a tanta gente con pantalón y manga corta, pensaría sin duda que ‘están locos estos leoneses’.
Ya en la salida, un vistazo rápido dejaba imágenes de lo más variopintas. Los que iban a pelear por el triunfo eran fácilmente identificables: con uniforme de atletismo y situados en las primeras filas. Pero las situaciones más curiosas se encontraban en el medio del ‘pelotón’: un grupo que portaba un estandarte de ‘Hermandad de Silvestre’ con un dibujo del famoso gato del mismo nombre, chicas vestidas ya con el cotillón de Nochevieja, otras con la cara pintada y hasta un participante muy diferente a los demás, ya que con el dorsal 3752 al collar estaba Quick, un perro que ayer ‘retaba’ a una carrera sus dueños. Y es que ayer, la fiesta era para todos.
Dominio africano en los federados
La prueba federada tuvo un claro color norteafricano. En categoría masculina ganó el saharaui afincado en Valladolid desde los 8 años, Mohammed Elbendir. El subcampeón de Europa júnior se impuso por delante de Miguel Ángel Penas; en chicas la marroquí Aicha Bani fue la más veloz, con Paula González en el segundo lugar.