Había armas cortas y largas, lanzagranadas, bazokas y lanzallamas
Algunas de las armas intervenidas en la operación policial. ICAL
Ical Valladolid
Agentes de la Policía Nacional han intervenido 276 armas cortas y largas, así como numerosos lanzagranadas, morteros, bastones estoques, lanzallamas o bazokas, junto a unos 350 kilos de munición de distintos calibres y marcas. Hay cinco detenidos, cuatro de ellos en Palma de Mallorca y el último en Zamora, acusados de delitos de tráfico y depósito de armas. Entre los arrestados se encuentra el dueño de una tienda de efectos militares y un maestro armero encargado de reparar y poner de nuevo en funcionamiento a muchas de las armas que habían sido adquiridas inutilizadas.
A raíz de estas detenciones en Palma de Mallorca se pudieron establecer distintas conexiones con una quinta persona ubicada en Zamora con la que el dueño de la tienda mallorquina mantenía frecuentes contactos. Ambos utilizaban un código en sus conversaciones que versaban sobre armas, piezas o inutilizaciones de las mismas. Por ejemplo, se referían a ‘cocos’ o ‘cocodrilos’ para referirse a los agentes, ‘piñas’ para hablar de las granadas o ‘tubos’ para aludir a los cañones. En los registros practicados en su casa se han encontrado 367 efectos, entre ellos 145 armas largas y 45 armas cortas.