UNA IMAGEN Y 200 PALABRAS

Parejas que no |
Hay parejas que no necesitan leyes del Gobierno para consolidarse y aparecer felices ante la sociedad. Ni siquiera precisan misas multitudinarias, con obispo al frente, ante cientos de miles de feligreses para reivindicar que ellos son el modelo cristiano, la pareja como Dios manda. La unión del hombre y el perro (en todas su variantes) siempre ha sido indisoluble y cierta. Lo era en los viejos modelos rurales, desde esa forma de quererse displicente pero entrañable, desde aquel matrimonio perfecto para cuidar vacas y rebaños de ovejas. O de escopeta y perro de cazadores furibundos que no son nada sin las artes de su setter. Perros viudos tumbados al sol del corral o la solitaria carretera cuando al amo se le murieron los cariños y cada cual hace su vida. Aquellos amores eternos aunque fueran amores perros. Después las ciudades se llenaron de perros con cadena. Mujeres con caniche al que visten y calzan; paseantes de cocker con el que hablan y discuten; solitarios con rottweiller al que utilizan para que nadie invada su mundo; pastores con careas que les recuerdan antiguos malabares; jubilados con callejeros abandonados que jamás se apartarán de sus piernas y su cariño... Amores eternos y verdaderos. Amores perros. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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