El Musac abre a finales de este mes su XII periodo expositivo con cinco muestras
‘Quiet Theatre’, la creación más reciente de Kirstine Roepstorff, que presentará en León.
A.J.M. León
El nuevo año trae consigo el cierre de un ciclo expositivo en el Musac y el comienzo de uno nuevo. Desde el 31 de enero, las salas del museo leonés acogerán (hasta el 21 de junio) cinco nuevas exposiciones una de las cuales estará encuadrada en el Laboratorio 987 (hasta el 28 de marzo) y otra dentro del Proyecto Vitrinas.
Elmgreen y Dragset, Marina Núñez y Kirstine Roepstorff tomarán el relevo de Salvador Cidrás, Terence Koh, Paul Pfeiffer ylos autores de Retorno a Hansala. En el Laboratorio 987, Mateo López sucederá a Antonio Ballester Moreno y Regina de Miguel; y en el ‘Proyecto Vitrinas’, otra publicación, ‘Point d’ironie’, hará lo propio con ‘Fake’.
Los nórdicos Michael Elmgreen e Ingar Dragset presentarán en León a finales de este mes ‘Trying to Remember What We Once Wanted to Forget’ (Intentando recordar aquello que una vez quisimos olvidar), su muestra más extensa en España. Concebida como un gran proyecto específico a través de 12 impactantes instalaciones de gran formato, seis de ellas ideadas y producidas especialmente para su exposición en el Musac, los artistas ocupan más de 2.500 metros cuadrados del espacio del museo como lugar de experiencias, en la que es, por su magnitud, una de las más importantes muestras en la trayectoria de esta pareja artística. Han crado, junto al comisario de la muestra, Agustín Pérez Rubio, un proyecto que incide en la fragilidad de la frontera entre lo personal y lo colectivo, en la problemática del desequilibrio entre la esfera de lo privado y la vorágine de lo público.
‘Fin’ es el título de la muestra monográfica de la artista palentina Marina Núñez, una exposición de producción específica y compuesta por más de 20 vídeos y una gran instalación pictórica que reflexiona sobre la poshumanización, entendida como consecuencia de un proceso de superación de algunas características de lo humano que han dejado de tener sentido.
Mientras, la danesa Kirstine Roepstorff presentará ‘The Inner Sound that Kills the Outer’ (El sonido interior que mata al exterior). Con un periodo cronológico que va desde 2005 a 2008, la exposición reúne más de 50 obras de diferentes formatos (collages, pinturas, esculturas y obras de técnica mixta) que tratarán de analizar la prolífica trayectoria de la artista, siempre a medio camino entre diferentes disciplinas pero con la técnica del collage como elemento generador de sus procesos creativos. Junto a sus obras más conocidas, en el Musac presentará sus últimas producciones, entre las que se encuentra la instalación ‘Quiet Theatre’ (ver foto en página 29).
El artista colombiano Mateo López, uno de los más destacados de su generación en Hispanoamérica, realizará, en el Laboratorio 987, su primera exposición individual en un centro español. Con el título de ‘Deriva’, el artista mostrará una instalación que combina dibujos, esculturas y fotografías con objetos encontrados o maquetas. ‘Deriva’ sigue la línea iniciada en uno de sus trabajos más relevantes, ‘Diario de Motocicleta’, en el que el artista llevó a cabo un viaje en moto atravesando la geografía colombiana que dio como resultado una instalación basada en dibujos, diarios, mapas cartográficos, fotografías y esculturas que sumergían y convertían al espectador en cómplice de su viaje. Para ‘Deriva’, López recurre otra vez al material utilizado en el proceso de desarrollo de su proyecto editorial homónimo para mostrar la conclusión final del mismo a través de esta exposición. Refleja, así, el pensamiento del artista ante su propio proceso de creación.
Todos los ejemplares de ‘Point d’ironie’, una publicación creada en 1997 por la diseñadora francesa agnès b., en colaboración con el comisario suizo Hans Ulrich Obrist y el artista francés Christian Boltanski, empapelarán la superficie del Proyecto Vitrinas. Desde su creación, y alrededor de cuatro veces cada año, un artista ocupa el espacio de ‘Point d’ironie’, en lo que constituye un proyecto editorial híbrido: mitad revista, mitad póster. En esta publicación, el formato es lo único que permanece inmutable entre número y número: un tabloide de ocho páginas al que cada artista se enfrenta de manera única.