Las cooperativas agrarias han sido las mejor paradas de la crisis
Ricardo Dávila, en su explotación ecológica en la localidad leonesa de Villimer. PEIO GARCÍA / ICAL
L C. León
El campo de Castilla y León es el segundo sector que peor parado sale de los datos hechos públicos por el Instituto Nacional de Empleo, con un incremento interanual del desempleo que ronda el 41%. Tan sólo el de la construcción se sitúa por delante del de la agricultura.
Sin embargo, la agrupación de cooperativas agrarias, Urcacyl, informa de que las explotaciones agrícolas de Castilla y León asociadas o vinculadas a cooperativas apenas están experimentando variaciones de desempleo, (con una caída que no llega al 19%), dada la viabilidad de esta fórmula empresarial, que se está erigiendo como una de las más sólidas, no sólo en tiempos de bonanza económica sino, lo que es más importante, en momentos de recesión económica.
El compromiso positivo de las cooperativas se debe a diversos factores, indican las partes implicadas. En primer lugar, las cooperativas garantizan el cobro de los productos que reciben de sus socios. Al garantizar el cobro, se elimina casi al máximo la cadena de impagos y sus nefastas consecuencias para el desarrollo económico del tejido empresarial. Además, las cooperativas obtienen precios mucho más competitivos que los que obtienen los agricultores que operan individualmente.
Por otro lado estas explotaciones agrícolas asociadas a cooperativas agrarias de Castilla y León pueden de esta forma mantener los empleos que generan por cuenta ajena de forma mucho más sostenible que las que no operan cooperativizadas.
Urcacyl considera de vital importancia la obtención de un dato tan esperanzador en medio del presente caos económico. No obstante, las cooperativas agrarias de Castilla y León necesitan hoy, más que nunca, medidas concretas y estrategias reales para, no sólo continuar tirando del carro de la agricultura en esta región sino, además, hacerlo de manera fuerte y decisiva con mimbres que aseguren el futuro de una comunidad autónoma eminentemente agrícola.
Urcacyl solicita a la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente, que “refuerce la estructura económica cooperativista agrícola de nuestra región, dado que son las cooperativas las que están demostrando una fortaleza empresarial excepcional en plena recesión económica”. Urcacyl tiende la mano al Ejecutivo y en particular a la consejera del ramo para analizar esta situación con la intención de aunar esfuerzos y buscar soluciones reales que impulsen la economía de Castilla y León a través de uno de sus sectores productivos más importantes, el de la agricultura, y por medio de una de sus fórmulas, el cooperativismo, que mejor comportamiento está demostrando.