Los expedientes ya no aparecen, pero los palestinos que estudiaron Veterinaria en el franquismo en León necesitaban el plácet del Mossad
Concentración en favor de los palestinos que tuvo lugar el pasado jueves en la capital leonesa. M. MARCOS
M.C.C. León
Nadie los encuentra hoy. Pero en los inicios de la Universidad de León, allá por los años 80 del siglo pasado, varios expedientes de antiguos estudiantes palestinos de la Facultad de Veterinariaaparecieron con una sorpresa. Y es que además de los datos docentes la carpeta de aquellos alumnos contenía dos informes confidenciales sobre su conducta política: uno firmado por las autoridades españolas del franquismo y otro del famoso Mossad israelí.
El Mossad, cuyo nombre real es Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales, pasa por ser uno de los servicios de inteligencia más activos y reconocidos del mundo. Su estructura depende directamente del primer ministro israelí y no usa rangos militares, aunque buena parte de su personal ha prestado servicio en las Fuerzas Armadas. Entre sus más sonados triunfos figuran la obtención del discurso secreto donde Nikita Jruschov condenaba a Stalin en 1953 o la captura del criminal de guerra nazi Adolf Eichmann, en una lista donde también se encuentran páginas menos publicables como la eliminación física de los terroristas palestinos del llamado Septiembre Negro que fueron autores o cómplices de la masacre de Múnich durante las olimpiadas de 1972.
Muchos estudiantes palestinos fueron acogidos por España desde los años 50 a los 70. León entonces dependía jerárquicamente de la Universidad de Oviedo y sólo contaba con una Escuela de Magisterio y la Facultad de Veterinaria, que ha tenido siempre gran prestigio nacional e internacional.
Los estudiantes palestinos llegaban a León para formarse como veterinarios. Eran casi todos emigrantes y muy pocos volvieron a su tierra de Palestina. Hoy, pese a la situación de guerra, las cosas han cambiado. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) tiene su propio servicio veterinario, aunque sea muy precario.
Aquellos expedientes de estudiantes palestinos en León ‘desaparecieron’. Nadie sabe qué fue de ellos. Mal se podía entender que incluyeran datos confidenciales de servicios secretos, algo que en tiempos de Franco se consideraba “normal” cuando alguien llegaba a España y más si venía de una zona conflictiva como Oriente Próximo.
Pese a la manifestación que el pasado jueves recorrió las calles de la capital leonesa, en León apenas residen ciudadanos palestinos. Éstos prefieren las grandes ciudades donde pasan más desapercibidos, según algunas organizaciones. De todas formas, en León hay varios, uno de ellos profesor universitario, y sobre todo una amplia base de apoyo a la causa palestina integrada por colectivos de izquierda. Las pintadas en la calle son su forma de exigir el fin del conflicto.