Deberíamos estar desmontando el belén, guardando los adornos de Navidad, las luces, los pompones y sin saber qué hacer con los peces ni con los calzones de San José… cuando de lo dicho, nada.
Caen tres copos de nieve y el descojone. España, ¡por fin!, ha salido en todos los telediarios del mundo mundial porque se bloquea Madrid, no funciona Barajas y el país entero boca arriba como si fuera la octava glaciación, por una nevada que es el día a día de cualquier país europeo.
León sale en la tele para dar la mínima en reñida lid con Soria y Teruel mientras que España, nuestro país, abre hasta los noticiarios en Pekín en el apartado ese de cosas raras, una vaca con dos cabezas y un país paralizado por dos centímetros de nieve, esperando que las autoridades se enteren de si son ‘pertinentes’ o no en eso de la sal, las quitanieves y el uso de las carreteras por los ciudadanos. Aquello de ir a trabajar, la productividad y esas cosas que por lo visto tan poco suenan ni saben de qué sirven en las alturas.
Cuando se le pregunta por esto a la vice, con un modelo que seguro vio en la India, nos responde que nada de controversias y nos repite aquello de que no se salga de casa.
En los países modernos, Suecia, Noruega, USA, etc., cuando nieva, la gente queda en casa, como les dicen sus gobiernos, ni van a trabajar, ni recogen a los niños en el cole, ni nada de esas antiguallas.
Lo que se están perdiendo por no tener una ministra como doña Maleni Álvarez, la de risas que podrían echar y la de vídeos más vistos en You Tube que se pierden.
Aquí nos hace falta dinero y cabeza. En vez de repartir millones por el mundo, podíamos regalarles el gobierno y su oposición. No son capaces de gestionar un atasco, como para gestionar una crisis.