Joseph Cotten observa el cadáver de su mujer Marilyn Monroe en ‘Niágara’.
La segunda de las películas que integran el ciclo que la filmoteca de Caja España dedica al director estadounidense Henry Hathaway es una de las más populares de su amplía filmografía. ‘Niágara’, que se exhibe hoy a las 20:00 horas en el Centro Cultural de Santa Nonia, supuso el verdadero lanzamiento al estrellato de Marilyn Monroe, pese a no ser la protagonista de este clásico relato de celos y venganza, pues ese protagonismo recayó en la igualmente preciosa Jean Peters (¿quién no la recuerda en ‘La mujer pirata’ de Jacques Tourneur) que daba vida a una recién casada que pasa la luna de miel en compañía de su pavisoso marido (Casey Adams) en las cataratas del Niágara. Allí entablan relación con el matrimonio formado por Joseph Cotten y Marilyn Monroe. Ésta y su amante pretenden deshacerse del marido, pero nada sale según lo planeado. Hathaway opta por un desenlace trágico y fatalista en la tradición de sus mejores películas negras, aunque ‘Niágara’ luzca un espléndido technicolor que alcanza toda su dimensión en la secuencia de la fiesta en la que la Monroe, ataviada con un vestido rojo, interpreta o susurra ‘Kiss’.