El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado el decreto que establece el Plan de Recuperación y Protección del urogallo cantábrico en Castilla y León, con el fin de conseguir que la especie alcance un estado de conservación más favorable, detener su declive poblacional y recuperar el tamaño de la población en valores de 500 ejemplares adultos en la Comunidad, semejantes a los de la década de los 80. Durante los seis primeros años de vigencia del plan se plantean como objetivos concretos alcanzar un número de ejemplares adultos igual o superior a 250 individuos y conseguir una ampliación de su actual área de distribución, que en la actualidad cubre una superficie aproximada de 728 Kilómetros, hasta alcanzar los 1.000. El Plan también establece áreas de especial protección y críticas para la especie, localizadas en León y Palencia; así como la regulación de estas zonas, declarando como tales aquellos territorios incluidos dentro del ámbito de aplicación del plan de recuperación que se consideren vitales para la supervivencia y recuperación de la especie que se encuentra en peligro de extinción.