Es el segundo aeródromo del país que más pasajeros perdió durante 2008
J.J.P. León
El aeródromo de La Virgen del Camino cerró 2008 como uno de los peores años de los últimos tiempos ya que registró una bajada de viajeros de un 24,1%, lo que supone romper la tónica de subidas experimentada desde que se inició su actividad con los primeros vuelos de Air Nostrum a Barcelona en el año 2000.
Según la estadística publicada ayer por Aeropuertos de España y Navegación Aérea (Aena) las instalaciones del aeropuerto leonés fueron utilizadas el año pasado por un total de 122.809 pasajeros, que contrastancon los 161.705 de 2007, cifra que supone, de momento, la más alta de la todavía corta historia del aeródromo leonés.
La significativa reducción de pasajeros supone la segunda más importante de todos los aeropuertos españoles, sólo superada por el de Vitoria, que perdió el 60% de sus viajeros.
La bajada del pasaje ha venido dada por la reducción del número de operaciones, 5.700 frente a las 7.328 del año 2007, lo que supone una bajada del 22,3%.
El único dato positivo se registra en los datos de mercancías, ya que durante el pasado ejercicio pasaron por León cerca de 16.000 kilos de carga, cuando hasta el año 2007 la misma era prácticamente inexistente.
Las causas de la reducción de pasajeros en el aeródromo de La Virgen del Camino hay que buscarlas en la suspensión temporal de vuelos de Laguna Air desde el pasado mes de octubre a consecuencia de la grave crisis financiera que atravesó la aerolínea leonesa y que ya supuso en los meses anteriores la suspensión de algunos de sus destinos. Esta situación provocó que las operaciones se redujeran a los vuelos operados por Air Nostrum con destino a Madrid y Barcelona. Una situación que se dejó sentir mucho en el último mes del año, cuando los viajeros casi se redujeron en un 40%.
Un pasaje que se espera recuperar durante el presente año con el inicio de nuevos vuelos por parte de Air Nostrum, que cubren los destinos que ofrecía Lagun Air e incluso oferta el primer vuelo internacional con destino a París.
La bajada de pasajeros ha sido generalizada en todo el país, aunque el descenso medio se quedó en el 3,9%. Una bajada del tráfico doméstico que se achaca a la puesta en marcha de nuevas líneas de alta velocidad, entre ellas la Madrid-Barcelona.